Un hombre armado fue detenido antes de ingresar al salón principal del evento. El presidente resultó ileso y destacaron la rápida intervención del Servicio Secreto.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, fue evacuado de urgencia durante la tradicional cena de la Asociación de Corresponsales de la Casa Blanca, luego de un incidente de seguridad que derivó en la detención de un sospechoso armado en Washington D.C..
El episodio se registró en el hotel Washington Hilton, donde se desarrollaba el evento, cuando se escucharon estruendos en el lobby que generaron momentos de confusión entre los asistentes. Ante esa situación, agentes del Servicio Secreto activaron el protocolo de emergencia y retiraron rápidamente al mandatario, a la primera dama Melania Trump, al vicepresidente JD Vance y a otros funcionarios.
De acuerdo a la información oficial, un hombre de 31 años identificado como Cole Allen fue interceptado por el operativo de seguridad antes de lograr acceder al salón principal. El sospechoso fue reducido en el lobby y detenido sin que se registraran heridos.
Según detalló el propio Trump en una rueda de prensa posterior, el atacante portaba armas pero nunca logró vulnerar el perímetro de seguridad. “Él no estaba de ningún modo cerca de traspasar las puertas del salón. El salón estaba sellado”, afirmó el mandatario, quien también destacó el accionar del Servicio Secreto.

El hecho generó escenas de tensión entre periodistas, funcionarios y legisladores presentes en la gala, quienes fueron trasladados a zonas seguras mientras se desarrollaba el operativo. Entre ellos se encontraban figuras clave de la administración, como el secretario de Estado Marco Rubio y el director del FBI Kash Patel.
Tras el incidente, Trump buscó llevar tranquilidad al señalar que “escuché un ruido y pensé que era una bandeja”, y aseguró que el estruendo se produjo a distancia de su ubicación. Además, calificó al atacante como un “loco” y sugirió que podría tratarse de un “lobo solitario”.
El caso quedó bajo investigación del FBI, que trabaja para determinar las motivaciones del detenido y establecer si actuó de manera individual. Mientras tanto, el episodio reabre el debate sobre la seguridad en eventos de alta exposición pública en la capital estadounidense.

