La presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, volvió a posicionarse con firmeza en la previa del 24 de marzo al afirmar que la construcción de la memoria colectiva “trasciende a los gobiernos de turno” y cuestionar la postura del Ejecutivo nacional frente a los crímenes de la última dictadura.
En declaraciones televisivas, la referente de derechos humanos fue categórica: “El Gobierno no es el dueño de las cosas que puede negar o aceptar”, sostuvo, en alusión al debate actual sobre las políticas de memoria y las interpretaciones del pasado reciente. En ese sentido, remarcó que el “Nunca Más debe ser una realidad, no un deseo”, reforzando el carácter irrenunciable de los consensos construidos en torno a los derechos humanos en Argentina.
Carlotto también apuntó contra la gestión del presidente Javier Milei, a la que acusó de mostrar una “frialdad social” frente a las consecuencias del terrorismo de Estado. Según expresó, la falta de acompañamiento institucional debilita el proceso de memoria, verdad y justicia que se viene desarrollando desde el retorno de la democracia.
En esa línea, advirtió que la historia argentina permanece “incompleta” debido al pacto de silencio que aún sostienen muchos de los responsables de los crímenes de lesa humanidad, lo que dificulta avanzar en la reconstrucción plena de lo ocurrido.
De cara a una nueva conmemoración del Golpe de Estado de 1976, la titular de Abuelas convocó a que la movilización sea masiva y federal, y se transforme en “un movimiento general de todo el país”, en defensa de los valores democráticos.
Avances en la búsqueda de verdad
Durante la entrevista, Carlotto también destacó los recientes avances en las investigaciones judiciales, en particular la identificación de restos de 12 personas desaparecidas en La Perla, uno de los principales centros clandestinos de detención que funcionaron durante la dictadura.
Si bien reconoció que el paso del tiempo juega en contra —sobre todo por la muerte de muchos represores—, insistió en que “la búsqueda de la verdad no se detiene” y valoró el trabajo sostenido de los equipos forenses y judiciales.
Asimismo, explicó el profundo impacto que estos hallazgos tienen para las familias: “Una cosa es saber que ha muerto y otra poder llevar unas flores a un cementerio”, señaló, subrayando la importancia simbólica y emocional de poder cerrar procesos de duelo que llevan décadas abiertos.
Identidad, memoria y compromiso
Por último, Carlotto reafirmó el eje histórico de la lucha de Abuelas: la restitución de identidad de los nietos apropiados durante la dictadura. “El silencio para nosotros no existe; es vivir y buscar a los nietos”, expresó.
En un contexto atravesado por tensiones políticas y debates sobre el pasado reciente, la referente insistió en la necesidad de sostener políticas públicas activas en derechos humanos y advirtió que la sociedad argentina no desea volver a escenarios de violencia que ya forman parte de su historia.
De este modo, sus declaraciones se inscriben en una fecha cargada de simbolismo, en la que miles de personas volverán a movilizarse en todo el país para reafirmar un compromiso colectivo que, a 50 años del golpe, sigue vigente: memoria, verdad y justicia.

