En un duro revés para el Gobierno y en un hecho inédito en 40 años de democracia, el Senado de la Nación rechazó el Decreto de Necesidad y Urgencia (DNU) 70/2023, que modifica y deroga decenas de leyes vigentes, y ahora deberá ser tratado en la Cámara de Diputados.
En una sesión encabezada por la vicepresidenta Victoria Villarruel, en el marco de una relación de tensión con el presidente Javier Milei, el DNU fue rechazado por 42 votos y obtuvo el apoyo de 25 legisladores, en tanto que se registraron cuatro abstenciones.
El rechazo provino de los senadores de Unión por la Patria (UxP); el presidente de la UCR, Martín Lousteau; los santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano –que responden al gobernador Claudio Vidal-, los peronistas disidentes Camau Espínola y Edgardo Kueider y la neuquina Lucila Crexell –alineada con el gobernador Rolo Figueroa-, entre otros, en tanto que el PJ cordobés se abstuvo.

El DNU
Llamado “Bases para la reconstrucción de la economía argentina”, el DNU había sido presentado en cadena nacional por Javier Milei el pasado 20 de diciembre y nueve días después entró en vigencia, tras su publicación en el Boletín Oficial.
La normativa establecía una amplia desregulación de la actividad económica a partir de la modificación y derogación de un conjunto de leyes laborales, la de alquileres, de promoción industrial, y medicamentos.
A pesar del rechazo del Senado, el DNU continúa en vigencia ya que la ley exige que ambas cámaras rechacen la norma dictada por el Poder Ejecutivo, por lo que ahora deberá tratarlo la Cámara de Diputados.
Un hecho inédito
Se trata de un hecho inédito en 40 años de democracia, ya que desde 1983 hasta el presente el Senado nunca rechazó un DNU.
En dos oportunidades, la Cámara de Diputados votó en contra de dos decretos de necesidad y urgencia dictados por la entonces presidenta Cristina Fernández de Kirchner, pero luego el Senado no ratificó la decisión.


