Con apoyo bipartidista, avanzó una resolución que limita nuevas incursiones militares impulsadas por Donald Trump. La iniciativa se definirá la semana próxima en el Congreso estadounidense.

El Senado de Estados Unidos aprobó este jueves una resolución para frenar los ataques militares en Venezuela, con una votación ajustada de 52 votos contra 47. La medida busca impedir que el presidente Donald Trump ordene nuevas acciones bélicas sin autorización expresa del Congreso, en el marco de la ley de “Poderes de Guerra”.

La iniciativa fue impulsada por legisladores demócratas y contó con el respaldo de cinco senadores republicanos, lo que permitió alcanzar la mayoría necesaria. El debate final de la resolución está previsto para la semana próxima, aunque el proyecto podría ser vetado por el Poder Ejecutivo.

La votación se produjo tras los recientes bombardeos en territorio venezolano, que dejaron más de 80 personas muertas, y luego del secuestro del presidente Nicolás Maduro y de su esposa, Cilia Flores, según denunciaron sectores de la oposición estadounidense.

Apoyo bipartidista y límites al poder presidencial

La resolución establece que Donald Trump no podrá ordenar ataques militares contra Venezuela sin la aprobación previa del Congreso de Estados Unidos. El proyecto se ampara en la ley de “Poderes de Guerra”, que busca limitar las facultades del presidente para iniciar conflictos armados sin aval legislativo.

El senador demócrata Tim Kaine, de Virginia, fue el principal impulsor de la iniciativa. Según explicó, el objetivo es “ordenar la retirada de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos de las hostilidades dentro o contra Venezuela que no hayan sido autorizadas por el Congreso”.

Desde el Capitolio, varios legisladores señalaron que las acciones militares recientes excedieron las atribuciones del Ejecutivo y pusieron al país al borde de un conflicto internacional sin debate parlamentario.

Duras críticas de Trump tras la votación

Luego de conocerse el resultado, Donald Trump reaccionó con fuertes declaraciones contra los senadores republicanos que apoyaron la resolución. A través de su red social Truth Social, afirmó que “los republicanos deberían avergonzarse” y acusó a sus pares de intentar debilitar la capacidad de defensa de Estados Unidos.

El presidente mencionó directamente a Susan Collins, Lisa Murkowski, Rand Paul, Josh Hawley y Todd Young, y sostuvo que “nunca deberían volver a ser elegidos”. Además, calificó la ley de “Poderes de Guerra” como “inconstitucional” y aseguró que la votación pone en riesgo la seguridad nacional.

En declaraciones a la cadena CNN, Trump adelantó que “la próxima semana se llevará a cabo una votación aún más importante en el Senado sobre este mismo tema”.

Denuncias por crímenes de guerra

La resolución tomó mayor impulso tras revelarse que fuerzas estadounidenses atacaron el pasado 2 de septiembre una embarcación en el Mar Caribe, donde murieron dos personas que habían sobrevivido a un bombardeo previo. Según denunciaron senadores opositores, esas incursiones habrían provocado más de 100 muertes sin cargos penales ni autorización formal.

Algunos legisladores acusaron a la administración Trump de cometer posibles crímenes de guerra, mentir sobre un supuesto cambio de régimen y avanzar sobre recursos naturales venezolanos sin respaldo legal.

“El bombardeo de una capital y el derrocamiento de un jefe de Estado es, por definición, una guerra”, afirmó el senador republicano Rand Paul, único copatrocinador de la resolución dentro de su partido.

La definición final del Congreso estadounidense será clave para el futuro de la política exterior de Estados Unidos hacia Venezuela y podría marcar un precedente en el control legislativo sobre las decisiones militares del Ejecutivo.

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