El proyecto eleva el corte de bioetanol al 15% y el de biodiesel al 10%, incorpora límites a la concentración y extiende el régimen hasta 2036.
El Senado avanzó este jueves con un nuevo marco regulatorio para los biocombustibles, luego de que un plenario de comisiones aprobara un dictamen de mayoría consensuado entre La Libertad Avanza (LLA) y distintos bloques dialoguistas.
La iniciativa establece aumentos progresivos en los porcentajes obligatorios de mezcla de bioetanol y biodiesel, además de mecanismos destinados a limitar la concentración del mercado y otorgar previsibilidad a las empresas del sector.
Uno de los principales cambios contempla llevar el corte de biodiesel del actual 7,5% al 10%, mientras que el bioetanol pasará del 12% al 15% después de un año de vigencia de la norma.
El acuerdo también extiende hasta 2036 el horizonte regulatorio para el sector, con el objetivo de brindar un marco de mayor previsibilidad para las empresas y permitir procesos de reconversión.
Cómo serán los nuevos cortes de biodiesel
De acuerdo con el texto consensuado, todo combustible líquido clasificado como gasoil o diésel oil que se comercialice en el país deberá contener inicialmente un mínimo obligatorio del 7,5% de biodiesel.
A partir de los 12 meses de la sanción de la ley, ese porcentaje se elevará al 10%. La normativa establece además distintos segmentos para las empresas integradas y no integradas a la cadena productiva.
En particular, se establece un cupo del 6,5% del mercado para las empresas no integradas, porcentaje que se irá modificando durante los próximos años. El esquema contempla reducciones al 5,5% en 2029, al 5% en 2030 y al 3% en 2031. Desde 2032, el 7% podrá ser comercializado entre las distintas empresas.
El proyecto también incorpora un límite para evitar una excesiva concentración: ninguna compañía podrá concentrar más del 20% del volumen correspondiente.
Qué pasará con el bioetanol
En el caso del bioetanol, durante el primer año se mantendrá el corte obligatorio del 12%. Luego, el porcentaje total se elevará al 15%.
La composición del corte mantendrá una participación diferenciada según el origen de la materia prima. Se garantizará un 6% de bioetanol producido a partir de caña de azúcar y otro 6% elaborado a partir de maíz, mientras que el 3% restante quedará destinado a la competencia.
La modificación tiene particular relevancia para las provincias productoras de caña de azúcar, entre ellas Tucumán, Salta y Jujuy, mientras que la producción de biodiesel tiene un fuerte desarrollo en el complejo agroindustrial vinculado a la soja, especialmente en Santa Fe.
Exenciones y reclamos de las pymes
El proyecto contempla excepciones a la obligación de mezcla con biodiesel para determinados usos, entre ellos embarcaciones fluviales y marítimas, minería, combustibles de primer llenado, gasoil antártico, centrales eléctricas y algunas aplicaciones vinculadas a la actividad petrolera.
También quedan contempladas las denominadas zonas frías patagónicas. Durante el debate, el senador Agustín Coto (LLA) pidió precisar el alcance de esa categoría y que se tome como referencia la normativa IRAM, debido a las dificultades técnicas que puede generar el combustible mezclado en regiones con temperaturas extremadamente bajas.
Uno de los puntos que generó mayor resistencia fue el esquema para las pymes productoras de biodiesel, que cuestionan la reducción progresiva de su participación en el mercado.
El senador peronista Fernando Salino anticipó que presentará un dictamen de minoría porque considera que la propuesta no contempla el reclamo de esas empresas.
Un acuerdo entre el oficialismo y los bloques dialoguistas
El dictamen fue elaborado sobre la base del proyecto impulsado por la titular de La Libertad Avanza, Patricia Bullrich, y contó con el acompañamiento de legisladores oficialistas y de distintos bloques dialoguistas.
Entre quienes respaldaron el despacho se encuentran Royon, el radical Flavio Fama, Beatriz Ávila, y los representantes de Provincias Unidas Alejandra Vigo y Carlos Espínola, además de Carolina Moisés, aunque la senadora cordobesa acompañó con disidencia parcial.
La senadora Royon destacó que el texto establece un corte total del 15% para el bioetanol y remarcó el esquema de participación de las empresas en el biodiesel.
Tras la reunión, sostuvo que se alcanzó un «proyecto de consenso» y expresó la expectativa de que el dictamen pueda ser llevado al recinto. También planteó que se trata de una legislación necesaria para el país, aunque reconoció la dificultad de alcanzar un acuerdo absoluto entre todos los sectores.
Por su parte, Beatriz Ávila calificó la reforma como un paso «trascendental» y sostuvo que el marco regulatorio vigente se encuentra agotado. También destacó la incorporación de beneficios impositivos, la extensión de la previsibilidad hasta 2036, la declaración de interés público y la posibilidad de que las provincias puedan aumentar los cupos.
El senador libertario Pablo Cervi, en tanto, señaló que las modificaciones buscan preservar la participación de los actuales oferentes, particularmente de empresas que enfrentan mayores dificultades competitivas por su ubicación geográfica o por la distancia respecto de los puertos.
Con el dictamen aprobado, el proyecto quedó en condiciones de avanzar hacia el recinto del Senado, aunque el rechazo de las pymes de biodiesel anticipa un nuevo capítulo de debate antes de su eventual sanción.
