Durante el rezo del Ángelus, el pontífice expresó su preocupación por la situación en Venezuela y llamó a una salida pacífica, constitucional y respetuosa del derecho internacional.
El papa León XIV expresó este domingo su preocupación por la crisis que atraviesa Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro por fuerzas estadounidenses y reclamó que se respete la soberanía del país y el orden constitucional. El mensaje fue pronunciado durante la tradicional oración del Ángelus desde el Palacio Apostólico, ante miles de fieles reunidos en la Plaza de San Pedro.
“El bien del amado pueblo venezolano debe prevalecer sobre toda otra consideración”, sostuvo el pontífice, quien instó a las partes involucradas a abandonar la violencia y a trabajar por una solución basada en la justicia, la estabilidad y el respeto irrestricto al Estado de Derecho. En ese marco, subrayó la necesidad de garantizar la soberanía nacional y el cumplimiento de la Constitución venezolana.
León XIV también hizo hincapié en la protección de los derechos humanos y civiles, con especial atención a los sectores más vulnerables, afectados por una prolongada crisis económica y social. En su mensaje, pidió la intercesión de la Virgen de Coromoto por el futuro del país caribeño y por el restablecimiento de la paz.
La posición del Papa se inscribe en la línea diplomática que viene sosteniendo desde el inicio de su pontificado, caracterizada por la cautela y la apelación al diálogo como vía para resolver conflictos internacionales. Ya en diciembre pasado, al regresar de una visita a Líbano, había marcado distancia de las amenazas militares formuladas por el presidente estadounidense Donald Trump, al señalar que los procesos de cambio deben buscarse por medios pacíficos y no mediante la fuerza.
El Vaticano sigue de cerca la evolución de la crisis venezolana no solo por el rol global de la Santa Sede en materia diplomática, sino también por la presencia de figuras clave de origen venezolano en su estructura, como el arzobispo Edgar Peña Parra, actual secretario sustituto de la Secretaría de Estado.
Mientras la comunidad internacional debate la legalidad de la intervención y el alcance de sus consecuencias, la Santa Sede reforzó su llamado a una salida que respete la autodeterminación del pueblo venezolano y evite un mayor agravamiento del sufrimiento social.


