El organismo difundirá este jueves los indicadores correspondientes a febrero, en un contexto de caída sostenida de la actividad manufacturera y señales mixtas en la construcción.
El Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) dará a conocer este jueves los principales indicadores de actividad de la industria y la construcción, dos sectores que vienen mostrando desempeños dispares en el arranque del año.
Se trata del Índice de Producción Industrial (IPI) manufacturero y del Indicador Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), ambos correspondientes al mes de febrero.
El foco estará puesto en la evolución del IPI manufacturero, uno de los sectores más golpeados por el actual contexto económico. En enero, la actividad registró una caída interanual del 3,2%, acumulando así siete meses consecutivos en baja.
Pese a ese retroceso en la comparación anual, el indicador mostró una mejora en términos mensuales del 3,1%, mientras que la serie tendencia-ciclo avanzó un 0,8%, lo que abre interrogantes sobre una posible estabilización.
El índice releva el comportamiento de la industria manufacturera a nivel nacional, uno de los motores históricos de la economía argentina.
En paralelo, el ISAC reflejó en enero un crecimiento interanual del 1,2%, con una variación mensual prácticamente estable y un avance de 0,8% en la serie tendencia-ciclo.
El indicador mide la evolución del sector a partir del consumo de insumos clave para la construcción, lo que permite anticipar el nivel de actividad.
Sin embargo, el detalle de los datos muestra un comportamiento heterogéneo: solo cinco de los trece insumos relevados registraron subas interanuales, mientras que el resto se ubicó por debajo de los niveles del año anterior.
La publicación de estos indicadores permitirá actualizar el diagnóstico sobre dos sectores sensibles para la actividad económica, en un contexto marcado por la desaceleración inflacionaria pero también por la persistencia de dificultades en el nivel de producción.
Los datos que difunda el INDEC serán clave para evaluar si la industria logra revertir la tendencia negativa y si la construcción consolida señales de recuperación en los próximos meses.


