El anuncio incluye nuevas líneas crediticias con tasas subsidiadas, suspensión de anticipos de impuesto a las Ganancias y venta forzosa de hacienda.
El ministro de Economía, Sergio Massa, y el secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca, Juan José Bahillo, recibieron ayer a los representantes de la Mesa de Enlace para anunciar los detalles del paquete de medidas que prometieron para aliviar los efectos de la sequía.
Entre las medidas más relevantes anunciadas por el Gobierno, se encuentra el alivio tributario, que fuera uno de los ejes centrales entre los pedidos del sector agropecuario.
Se determinó la suspensión del pago de anticipo de impuesto a las Ganancias para todos aquellos productores con dificultades por la emergencia.
Asimismo, fuentes del ministerio de Economía afirmaron que el procedimiento de control que llevará adelante la AFIP, pondrá el foco en aquellos que cuenten con más de $50 millones declarados de ganancia en el 2022.
Por otro lado, la AFIP confirmó la suspensión de los juicios de ejecución fiscal y de los embargos de las cuentas corrientes de todos los productores afectados que se presenten a solicitar el procedimiento de emergencia.
En cuanto al sistema financiero, indicaron que se procederá a la refinanciación de los pasivos bajo las mismas condiciones en que los créditos fueron otorgados, al tiempo que serán prorrogados por el plazo de 12 meses.
Adicionalmente, se abrirá una línea de crédito específica por un total de $20.000 millones que tendrá una tasa subsidiada del 49,5% y plazo de gracia de 1 año que se mantendrá “siempre y cuando siga la emergencia agropecuaria”, aseguraron. También anunciaron que se incorporarán líneas de crédito para financiar importaciones y exportaciones “a tasas accesibles”.
En relación con las disposiciones del Banco Central, se derogará una resolución que incrementaba la tasa de interés para los productores de soja que accedían a un crédito, situación que formaba parte de los reclamos de las entidades agropecuarias.
Por otra parte, se desarrollará un fondo rotatorio que consiste en un sistema de asistencia de $5.000 millones renovable. El mismo será articulado directamente a través de las provincias y los municipios para tener instrumentos de asistencia directa a cada uno de los productores afectados por la sequía.
Asimismo, se agregarán 15 puntos porcentuales de subsidio de tasa para acompañar al productor que deba tomar crédito con una reducción de la tasa de interés. La línea de crédito será de $ 50.000 millones por parte del Banco Nación para productores alcanzados por la emergencia a lo largo y a lo ancho del país.
Respecto a la Ley de Emergencia Agropecuaria, el Gobierno anunció que se firmaron algunos acuerdos en la provincia de Buenos Aires, y a su vez se puso en marcha la homologación de convenios en la provincia de Entre Ríos.
«Un alivio»
El presidente de la Federación Agraria Argentina Carlos Achetoni consideró que las medidas constituyen un «alivio y un principio de acción para lo que necesitamos».
Puntualmente, el dirigente aseguró que la suspensión del pago de anticipos de Ganancias «da un alivio al sector, pero vamos a estar monitoreando de que el productor pueda acceder realmente a este beneficio».
Por su parte, los representantes de la Mesa de Enlace se mostraron conformes ante las medidas tomadas por el Gobierno, aunque reconocieron que hubo puntos que quedaron fuera del anuncio. Tal es el caso de la suspensión de las retenciones de IVA y la disposición del Banco Central que prohibió a los productores que no hayan vendido más del 95% de su cosecha acceder a programas de beneficios con créditos a tasas bonificadas.