En el marco del paro general convocado para este jueves contra la reforma laboral impulsada por el Gobierno nacional, el Frente de Sindicatos Unidos se movilizará al Congreso de la Nación después del mediodía, en la ciudad de Buenos Aires.
El espacio gremial, que nuclea a sindicatos de distintas centrales obreras, decidió avanzar con la movilización pese a que la Confederación General del Trabajo (CGT) resolvió no complementar la medida de fuerza con una marcha.
El Frente está integrado por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), el gremio de Aceiteros, sindicatos aeronáuticos y más de un centenar de organizaciones sindicales que atraviesan tanto a la CGT como a las dos vertientes de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA).
La decisión fue ratificada en una reunión virtual del flamante cónclave gremial, que busca darle carácter “activo” al paro nacional en rechazo a la iniciativa oficial de flexibilización laboral.
“No podemos quedarnos en la casa”
El secretario general de ATE Nacional, Rodolfo Aguiar, sostuvo que la protesta debe expresarse también en las calles.
“El paro se va a hacer sentir en todo el país, pero no podemos quedarnos en la casa. Si no movilizamos, el Gobierno se hace un festín. En las últimas horas, el repudio a la ley empezó a crecer rápidamente. Debemos seguir presionando. Tenemos que garantizar que sea un paro activo. Es un momento que tenemos que aprovechar. La única posibilidad que tenemos de derrotar esta nefasta reforma es saliendo a la calle. Desde el 10 de diciembre del 2023, existe un mandato abierto para luchar. No podemos pedir permiso para protestar”, afirmó.
En ese sentido, agregó: “Va a haber un día después, y vamos a tener que explicar dónde estuvimos parados: si facilitamos o resistimos el mayor ataque que se recuerde a todos nuestros derechos”.
Movilizaciones en todo el país
Además de la marcha al Congreso, el Frente de Sindicatos Unidos confirmó que habrá movilizaciones en distintas provincias.
El espacio ya había realizado acciones previas: el 5 de febrero marchó en la ciudad de Córdoba y el 10 hizo lo propio en Rosario, anticipando la jornada nacional de protesta de este jueves.
La convocatoria se da en un contexto de fuerte tensión política y sindical, con el debate legislativo en curso y un amplio rechazo de sectores gremiales a la reforma laboral promovida por el Ejecutivo.


