Tras varias jornadas de baja, el tipo de cambio mayorista muestra un repunte y se instala en la zona de los $1.380. Analistas advierten que el atraso cambiario vuelve a estar en el centro del debate.
El dólar oficial ensaya un rebote este martes en el segmento mayorista, luego de haber acumulado caídas en 11 de las últimas 14 ruedas. A pesar del repunte, la divisa continúa por debajo de los $1.400, en un escenario de relativa calma cambiaria.
El tipo de cambio mayorista avanza alrededor de 0,6% y se ubica en torno a los $1.378 para la venta. La cotización permanece lejos del techo de la banda, en un contexto de sostenida oferta de divisas, impulsada principalmente por liquidaciones vinculadas al endeudamiento privado y provincial, además de estrategias de carry trade.
En el segmento minorista, el promedio de las entidades financieras ronda los $1.392 para la venta. En el Banco Nación, la cotización se mantiene cercana a los $1.395, todavía por debajo del umbral de los $1.400.
En cuanto a los dólares financieros, el MEP se mueve en la zona de los $1.405, mientras que el contado con liquidación (CCL) opera por encima de los $1.450, reflejando una brecha que continúa bajo seguimiento del mercado.
El debate entre los analistas gira en torno a si la divisa ya alcanzó un nivel mínimo o si podría profundizar la baja. El economista Christian Buteler señaló que resulta difícil determinar hasta dónde puede descender el tipo de cambio, aunque consideró poco probable que continúe el rally bajista con la misma intensidad.
Su análisis se apoya en que el dólar oficial retrocedió con fuerza en las últimas semanas tanto en términos nominales como reales. De hecho, datos del Banco Central de la República Argentina muestran que el Tipo de Cambio Real Multilateral (TCRM) se encuentra en su nivel más apreciado desde mediados de 2025.
Este escenario reaviva las alertas sobre un posible atraso cambiario, con efectos potenciales como el incremento de la brecha, la postergación de liquidaciones de exportaciones o el adelantamiento de importaciones.
Por el momento, la balanza comercial no evidencia un impacto significativo, en parte por la caída de las importaciones. Sin embargo, una eventual recuperación de la actividad económica podría dinamizar la demanda de bienes del exterior si el tipo de cambio se mantiene en estos valores.
El mercado, mientras tanto, sigue atento a la evolución de la política monetaria y a las señales del Gobierno respecto al esquema cambiario en las próximas semanas.


