Las principales entidades que representan al comercio de Córdoba respaldaron el lanzamiento de Córdoba Impulsa, el programa presentado este miércoles por el gobernador Martín Llaryora.
La iniciativa combina una propuesta de seis cuotas sin interés con tarjeta Cordobesa y una línea de créditos de Bancor destinada a financiar capital de trabajo. La entidad bancaria dispondrá de un fondo de $20.000 millones, con préstamos de hasta $10 millones por comercio.
El presidente de la Cámara de Comercio de Córdoba, Sebastián Parra, destacó el peso que tiene la actividad comercial dentro de la economía provincial y sostuvo que el sector atraviesa un escenario complejo. “El comercio cordobés es el impulso de la economía de Córdoba. Somos el 40% del producto bruto geográfico de Córdoba, el 47% de los empleos y el 57% de las empresas cordobesas”, señaló Parra.
Una actividad atravesada por la caída de ventas
El dirigente describió entre las principales dificultades del sector la baja de ventas, el incremento de los costos, los cambios en los hábitos de consumo y la competencia desleal.
En ese contexto, consideró que las nuevas herramientas de financiamiento pueden contribuir a mejorar las condiciones para comerciantes y consumidores. “Hoy estamos más activos que nunca enfrentando esta situación”, afirmó.
Parra sostuvo que las entidades comerciales participan del programa con el objetivo de facilitar tanto las compras como las ventas y, al mismo tiempo, fortalecer el capital de trabajo de los establecimientos.
Desde la Federación de Comercio de Córdoba (FEDECOM), que reúne a cerca de 80 cámaras del interior provincial, también valoraron el lanzamiento.
Su presidente, Fausto Brandolín, señaló que Córdoba Impulsa es resultado de un trabajo conjunto entre las entidades comerciales, el Ministerio de Producción, Bancor, la Cámara de Comercio de Córdoba y FEDECOM.
El impacto en los comercios del interior
Brandolín remarcó que las medidas anunciadas tendrán alcance en distintas localidades del territorio cordobés y destacó el rol que pueden cumplir las herramientas de financiamiento en el actual escenario económico.
“Es muy importante que el Gobierno impulse este tipo de acciones. Nosotros representamos cerca de ochenta cámaras del interior de la provincia y estos anuncios van a beneficiar a los comercios de todo Córdoba”, afirmó.
El titular de FEDECOM también planteó que el acceso al financiamiento no impacta solamente sobre los comerciantes. Según explicó, las condiciones de crédito también pueden favorecer a las familias que necesitan acceder a determinados productos y servicios.
El respaldo empresarial también llegó desde el sector supermercadista. El presidente de la Cámara de Supermercados, Mario Moreno, destacó la importancia del crédito para sostener la actividad comercial formal.
“Es una gran iniciativa, porque, indudablemente, el crédito en cualquier actividad comercial y económica es lo que sustenta la actividad”, sostuvo Moreno.
Qué contempla Córdoba Impulsa
El dirigente supermercadista consideró que el acceso a líneas bancarias permite fortalecer a los establecimientos que desarrollan su actividad dentro del circuito formal. En ese sentido, valoró el trabajo que las entidades vienen realizando junto con la Secretaría de Comercio, la Cámara de Comercio y Bancor.
Moreno también señaló que las condiciones de acceso al crédito están atravesadas por la situación económica general del país y que la disponibilidad de financiamiento puede variar de acuerdo con ese escenario.
Córdoba Impulsa es implementado por el Ministerio de Producción, Ciencia e Innovación Tecnológica, Bancor, la Cámara de Comercio de Córdoba y FEDECOM.
En una primera etapa, el programa contempla seis cuotas sin interés con tarjeta Cordobesa para compras en supermercados y farmacias.
Además, Bancor ofrece una línea de créditos de hasta $10 millones por comercio, destinada a financiar capital de trabajo. La tasa final subsidiada establecida para estos préstamos es del 33% TNA.
La propuesta provincial busca, de esta manera, combinar herramientas destinadas a estimular el consumo con alternativas de financiamiento para los comercios, en un contexto marcado por la caída de las ventas y las dificultades para sostener el capital de trabajo.
