La designación de Juan Bautista Mahiques como ministro de Justicia no se limita a un recambio tras la salida de Mariano Cúneo Libarona. En el trasfondo político asoma un entendimiento entre Karina Milei y Daniel Angelici que combina estrategia judicial y proyección electoral hacia 2027, con la Ciudad de Buenos Aires como escenario clave.

Según distintas lecturas políticas, el movimiento fortalece a “El Jefe” dentro del esquema libertario y, al mismo tiempo, habilita un puente con sectores del PRO vinculados al empresario radical. La hipótesis que circula es que Angelici no vería con malos ojos un acuerdo más amplio con La Libertad Avanza —incluso con Mauricio Macri dentro del esquema— que contemple la candidatura de Manuel Adorni a la Jefatura de Gobierno porteña en 2027. El objetivo: evitar una interna desgastante con Patricia Bullrich.

Un nombre con terminales políticas y judiciales

Mahiques llega al gabinete nacional tras desempeñarse como jefe de los fiscales de la Ciudad de Buenos Aires, cargo para el cual tenía mandato hasta octubre. Tras confirmarse su desembarco en Nación, tomó licencia sin goce de sueldo y dejó en su lugar a su adjunto, Javier López Zavaleta.

Con trayectoria en el PRO, fue subsecretario de Asuntos Penitenciarios y Relaciones con el Poder Judicial durante la presidencia de Macri y representante del Ejecutivo ante el Consejo de la Magistratura. También ocupó posiciones clave en la estructura judicial porteña durante la gestión de Horacio Rodríguez Larreta.

Aunque históricamente vinculado a Angelici, en su entorno sostienen que su llegada al Ministerio responde directamente a la decisión de Karina Milei, lo que marcaría un desplazamiento de influencia interna frente a otros sectores del oficialismo, entre ellos el que responde a Santiago Caputo.

El peso del clan Mahiques

El nuevo ministro forma parte de una familia con fuerte presencia en Comodoro Py y en la Justicia porteña. Su padre, Carlos Mahiques, fue ministro de Justicia bonaerense durante la gestión de María Eugenia Vidal y actualmente es juez de la Cámara Federal de Casación Penal. Su hermano, Ignacio Mahiques, es fiscal federal y tuvo intervención en causas de alto impacto político, entre ellas la denominada “Vialidad” contra Cristina Fernández de Kirchner.

La acumulación de posiciones estratégicas dentro del entramado judicial refuerza la lectura de que la designación no es neutra: implica reposicionar actores con capacidad de incidencia en el sistema de Justicia, en un contexto donde el Gobierno nacional busca consolidar poder institucional.

Proyección 2027 y tablero porteño

Más allá de la discusión técnica sobre la cartera judicial, el movimiento se interpreta como una pieza dentro de un ajedrez mayor: la sucesión en la Ciudad de Buenos Aires. Con la gestión libertaria intentando expandir su base territorial, la eventual candidatura de Adorni aparece como una opción competitiva para disputar el bastión porteño.

En ese marco, un entendimiento entre Karina Milei y Angelici podría funcionar como dique de contención frente a otras aspiraciones dentro del espacio opositor al kirchnerismo, ordenando el tablero y evitando una fragmentación que complique las chances electorales en 2027.

La designación de Mahiques, así, trasciende el Ministerio de Justicia: se inscribe en una estrategia de acumulación política que combina control institucional, alianzas transversales y construcción de poder a mediano plazo.

Redacción: con información de El Destape

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