La industria nacional atraviesa un escenario crítico, según advirtió la Asociación Civil de Empresarios y Empresarias para el Desarrollo Argentino (ENAC) en un comunicado difundido este 2 de septiembre, en el marco del Día de la Industria. «Sin cambio de modelo, no hay industria nacional».
La entidad sostuvo que la situación del sector no responde solamente a una coyuntura desfavorable, sino que está vinculada con el modelo económico vigente, al que cuestionó por priorizar la apertura importadora, debilitar el mercado interno y reducir las herramientas disponibles para las empresas que producen en Argentina.
De acuerdo con los datos de la encuesta Radar PyME, citados por ENAC, la utilización promedio de la capacidad instalada industrial se ubicó en 54,6%. Esto significa que casi la mitad de la capacidad productiva permanece ociosa.
Caída de ventas y menor inversión
El relevamiento también mostró dificultades en otros indicadores. Según los datos difundidos por la organización, el 46,7% de las PyMEs registró una caída de sus ventas en volumen, mientras que el 32,2% trabajó con rentabilidad negativa.
A su vez, apenas el 19,2% de las empresas consultadas prevé realizar inversiones durante los próximos seis meses. Para ENAC, estas cifras reflejan un escenario que excede a las dificultades particulares de cada empresa.
«Expresan fábricas que producen menos, empresas que postergan inversiones, cadenas de valor que se debilitan y puestos de trabajo que quedan en riesgo», sostuvo la entidad.
La organización empresaria planteó que una situación prolongada de baja producción, menores ventas y dificultades para acceder al financiamiento puede terminar afectando la capacidad productiva del país.
ENAC cuestionó el modelo económico
Desde ENAC señalaron que la discusión no debería limitarse a las dificultades coyunturales de las empresas, sino que debe abordar qué modelo económico necesita Argentina para sostener su producción.
En ese sentido, cuestionaron el ingreso de productos terminados del exterior en un contexto de debilitamiento del mercado interno. Según la entidad, la combinación de menores ventas, plazos de cobro más extensos y dificultades para financiar el capital de trabajo limita la posibilidad de que las PyMEs puedan invertir y ampliar su producción.
«La industria necesita demanda, crédito, inversión y previsibilidad», sostuvo ENAC.
La organización aclaró que su planteo no implica cerrar la economía ni impedir el comercio internacional, sino definir qué bienes y servicios se busca producir en Argentina y qué herramientas deberían implementarse para que las empresas nacionales puedan competir.
El rol de las PyMEs en la producción
ENAC remarcó además el papel de las pequeñas y medianas empresas dentro del entramado productivo argentino. Las definió como fabricantes, proveedoras, contratistas y prestadoras de servicios que forman parte de cadenas de valor distribuidas en distintos puntos del país.
En esa línea, la entidad sostuvo que defender a las PyMEs implica también preservar puestos de trabajo, proveedores, conocimiento y capacidad de generar valor agregado en Argentina.
Entre las medidas reclamadas aparece la recuperación del crédito orientado a la producción, con herramientas destinadas a financiar capital de trabajo, inversiones y crecimiento empresarial.
También planteó la necesidad de políticas frente a prácticas comerciales que puedan perjudicar a las empresas nacionales y de una estrategia industrial que permita recuperar la utilización de capacidades productivas actualmente ociosas.
La Ley de Emergencia PyME
En su comunicado, ENAC volvió a reclamar el avance en el Congreso de la Ley de Emergencia PyME, iniciativa que propone declarar la emergencia durante un año y establecer medidas destinadas a evitar el cierre de empresas.
Según detalló la organización, el proyecto contempla, entre otras iniciativas, una reducción de los aumentos tarifarios de electricidad, gas y agua, la suspensión de ejecuciones fiscales, facilidades para regularizar deudas, incentivos para la generación de empleo y herramientas para facilitar el acceso al financiamiento.
La propuesta también incorpora medidas vinculadas con el fortalecimiento del mercado interno y la priorización de la producción de las PyMEs nacionales.
Desde ENAC reconocieron que la iniciativa no resolvería los problemas estructurales de la economía, sino que funcionaría como una medida de emergencia para empresas que atraviesan una situación límite.
La entidad advirtió que el cierre de una PyME implica consecuencias que exceden a la propia empresa, ya que también puede afectar empleos, proveedores, conocimientos acumulados y capacidades productivas.
«Sin producción nacional, no hay desarrollo»
En el cierre del documento, ENAC planteó que Argentina cuenta con empresas, trabajadores, conocimiento y capacidad productiva, pero necesita un modelo económico que permita poner esos recursos al servicio del desarrollo nacional.
Por eso, la organización consideró que el Día de la Industria debería servir no solamente para reclamar medidas destinadas a atravesar la coyuntura, sino también para discutir qué industria necesita el país y cuál debe ser el lugar de las PyMEs dentro de ese proyecto.
«Sin cambio de modelo, no hay producción nacional. Y sin producción nacional, no hay desarrollo posible», concluyó ENAC.
