El gobernador de Córdoba participó del inicio del Festival Nacional de Folklore de Cosquín junto a su par santafesino, Maximiliano Pullaro. En ese marco, expresó su postura sobre la reforma laboral impulsada por el Ejecutivo nacional, remarcando la necesidad de proteger los puestos de trabajo y la identidad cultural.
El gobernador Martín Llaryora asistió a la apertura de una nueva edición del Festival de Cosquín, donde compartió actividades con su par de Santa Fe, Maximiliano Pullaro, además de autoridades provinciales y locales. La presencia del mandatario cordobés se dio en un contexto en el que volvió a fijar posición frente a algunas de las políticas que impulsa el presidente Javier Milei, especialmente en materia cultural y laboral.
Durante su paso por el tradicional evento, Llaryora se refirió a la importancia de sostener y acompañar los festivales populares, a los que definió como espacios centrales no solo para la identidad cultural sino también para la economía regional. En ese sentido, sostuvo que la actividad cultural tiene un impacto directo en el empleo y en el movimiento de distintos sectores productivos vinculados al turismo, la gastronomía, los servicios y la producción artística.
El gobernador también valoró la presencia del presidente en festivales tradicionales, al señalar que es positivo que las máximas autoridades nacionales recorran el interior y participen de eventos que forman parte de la vida social y cultural de las provincias. Al mismo tiempo, recordó que en ediciones anteriores, en un escenario económico complejo, la Provincia debió garantizar respaldo y acompañamiento para sostener la realización de estos encuentros.
En relación con el proyecto de reforma laboral que comenzará a debatirse en el Congreso a partir de febrero, Llaryora planteó la necesidad de discutir nuevas modalidades de trabajo y de brindar previsibilidad al sistema, especialmente para las pequeñas y medianas empresas. Sin embargo, advirtió que ese debate no debería implicar retrocesos en los derechos laborales, sobre todo en un contexto marcado por cierres de empresas y pérdida de puestos de trabajo.
El mandatario cordobés remarcó que cualquier modificación normativa debe contemplar un equilibrio entre la generación de condiciones para el desarrollo productivo y la protección de los trabajadores. En esa línea, expresó que es posible avanzar en un marco legal que aporte seguridad jurídica sin debilitar las conquistas históricas del sector laboral.
Por último, al ser consultado sobre la postura que adoptará el espacio Provincias Unidas en el tratamiento legislativo de la reforma, Llaryora indicó que no habrá una posición unificada y que cada legislador tendrá libertad de acción, reflejando la diversidad de miradas que conviven dentro del bloque tanto en el Senado como en la Cámara de Diputados.


