La ex vicepresidenta asumió como jefa de Estado. “Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezonalo», indicó en su discurso en medio de las hipótesis de haber hecho un pacto con el gobierno de Donald Trump.
La vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, juró este lunes como presidenta del país ante la Asamblea Nacional de ese país. “Vengo como vicepresidenta Ejecutiva del presidente constitucional de la República Bolivariana de Venezuela, Nicolás Maduro Moros, a prestar juramento“, comenzó su discurso.
Lo hizo luego de que el Tribunal Supremo la designara como mandataria interina tras el secuestro de Nicolás Maduro, quien ahora se encuentra detenido en una cárcel de máxima seguridad junto a su esposa Cilia Flores.
La jura tuvo lugar luego de que el Tribunal Supremo de Venezuela y la nueva mandataria indicó: “Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezonalo, luego de una agresión militar ilegítima contra nuestra patria”.
Rodríguez, que tras el secuestro de Maduro ofreció «colaborar» con la administración Trump, se desempeñó como vicepresidenta de Maduro desde 2018, supervisando gran parte de la economía de Venezuela, un país dependiente del petróleo, y su temido servicio de inteligencia, y estaba en la línea de sucesión presidencial.
La nueva Presidenta fue juramentada por el presidente de la Asamblea Nacional, quien es su hermano Jorge Rodríguez.
“Vengo con dolor por el secuestro de dos héroes que tenemos de rehenes en los Estados Unidos. El presidente Nicolás Maduro y la primera combatiente, la primera dama, Cilia Flores”, agregó la flamante mandataria.
Estas declaraciones se dieron en el marco de las sospechas que se generaron desde diferentes sectores, que apuntan a un supuesto acuerdo entre los hermanos Rodríguez y Estados Unidos para facilitar la captura de Maduro.
Previo a la jura de Rodríguez, este lunes, Nicolás Maduro compareció ante el juez Alvin Hellerstein, en Manhattan, Estados Unidos. Durante la audiencia el mandatario, secuestrado en Caracas en medio del despliegue militar y bombardeos-, expresó frente al tribunal: «Soy inocente. No soy culpable de nada de lo que se ha mencionado aquí».
El líder de Venezuela fue acusado por el gobierno estadounidense de presuntos hechos vinculados al narcotráfico y el terrorismo, cargos que fueron utilizados para justificar su captura, la invasión en territorio venezolano y la apropiación de petróleo.
“Sigo siendo el presidente de mi país y me considero un prisionero de guerra. Fui capturado en mi casa en Caracas”, dijo Maduro frente al magistrado, refiriéndose a la intervención de militares extranjeros este sábado 3 de enero.
Durante la audiencia, Maduro rechazó los cuatro cargos penales que le imputa la justicia estadounidense, entre ellos narcoterrorismo, conspiración para importar cocaína y posesión de armas de guerra, incluidas ametralladoras y dispositivos destructivos.
A su turno, la esposa del mandatario y primera combatiente, Cilia Flores, también ratificó su inocencia y se declaró «no culpable».
El juez leyó una versión resumida de la acusación antes de registrar las declaraciones de los líderes políticos de Venezuela y luego aclaró que que deben presentarse nuevamente ante los tribunales el próximo 17 de marzo.
Mientras tanto, grupos de manifestantes se congregaron frente al juzgado, en defensa de Maduro y Flores. En las puertas del tribunal se escuchaban fuertes cánticos y se visualisaban personas con banderas y pancartas que exigían “¡Libertad para el presidente Maduro y Cilia Flores ya!”, “¡No a la guerra por el petróleo venezolano!” y “¡EE. UU., manos fuera de Venezuela!”.
Fuente: LMD

