Donald Trump aseguró que Teherán solicitó un alto el fuego, pero desde Irán desmintieron la información en medio de la escalada del conflicto.
En un nuevo capítulo de tensión en Medio Oriente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó que Irán solicitó un alto el fuego tras más de 30 días de enfrentamientos. Sin embargo, desde Teherán negaron esa versión, profundizando la incertidumbre en torno al conflicto.
El mandatario estadounidense sostuvo que el pedido habría sido realizado por el nuevo liderazgo iraní, al que calificó como “menos radicalizado” que administraciones anteriores. No obstante, dejó en claro que cualquier posibilidad de tregua estará condicionada a una exigencia central: la reapertura total del estratégico estrecho de Ormuz.
“El nuevo presidente del régimen iraní, mucho menos radicalizado y mucho más inteligente que sus predecesores, acaba de pedir un alto el fuego a los Estados Unidos de América”, expresó Trump en un mensaje difundido en sus redes sociales. A su vez, advirtió que evaluarán esa posibilidad “cuando el estrecho de Ormuz esté abierto, libre y despejado”.
En ese marco, el líder republicano ratificó la continuidad de la ofensiva militar sobre territorio iraní, en un contexto de bombardeos en curso y sin señales concretas de desescalada.
Desde Irán, en tanto, las autoridades rechazaron las declaraciones del presidente estadounidense y negaron haber solicitado una tregua, lo que deja expuesta una fuerte disputa narrativa en medio del conflicto.
El control del estrecho de Ormuz se mantiene como uno de los puntos centrales de la disputa, dado su rol clave en el transporte global de petróleo. La situación impacta directamente en los mercados energéticos internacionales, que siguen con atención la evolución de un escenario que, por el momento, permanece abierto y marcado por la incertidumbre.


