La expresidenta calificó el operativo estadounidense como un “secuestro literal”, cuestionó las justificaciones oficiales de Washington y sostuvo que el verdadero objetivo es el control de la principal reserva mundial de petróleo convencional.
La expresidenta Cristina Fernández de Kirchner se pronunció públicamente tras la captura de Nicolás Maduro y denunció que Estados Unidos incurrió en un “secuestro literal” que viola de manera flagrante el Derecho Internacional. A través de sus redes sociales, sostuvo que la administración de Donald Trump “volvió a cruzar un límite que muchos pensábamos que no volvería a ocurrir”, en referencia a las intervenciones militares directas sobre gobiernos soberanos.
En su mensaje, Cristina Kirchner vinculó el operativo con una lógica histórica de la política exterior estadounidense en América Latina, a la que asoció con la doctrina del “Gran Garrote”. Según planteó, ese tipo de acciones no sólo desconoce normas básicas del orden internacional, sino que también dejó, a lo largo del siglo XX, consecuencias de atraso económico y social en la región.
La exmandataria rechazó los argumentos esgrimidos por Washington en torno a la lucha contra el narcotráfico o la restauración democrática en Venezuela. En cambio, afirmó que la llamada “Operación Resolución Absoluta” tiene como finalidad real apropiarse de la mayor reserva de petróleo convencional del planeta, “a cara descubierta”, y sin disimulos diplomáticos.
Cristina Kirchner también advirtió sobre el precedente que sienta la captura de Maduro, al señalar que se trata de una acción que habría provocado la muerte de numerosas personas y que podría habilitar a cualquier potencia a violar la soberanía territorial de países más débiles para apropiarse de sus recursos estratégicos. En ese sentido, remarcó que este tipo de intervenciones erosiona el sistema internacional y multiplica los riesgos de conflictos abiertos.
En su análisis, la ex presidenta recuperó el concepto del “Gran Garrote”, una doctrina asociada a la diplomacia estadounidense de comienzos del siglo XX, basada en la amenaza o el uso directo de la fuerza militar para proteger intereses económicos y geopolíticos. Para Cristina Kirchner, la captura de Maduro representa una reedición de esa lógica, ahora actualizada al escenario energético y a la disputa global por recursos clave como el petróleo.


