La provincia regresa a los mercados internacionales con una nueva emisión bajo ley de Nueva York y una estrategia de manejo de pasivos que incluye la recompra de títulos próximos a vencer. El objetivo es mejorar el perfil de deuda, extender plazos y aprovechar un contexto financiero más favorable marcado por la caída del riesgo país.

La provincia de Córdoba, bajo la gestión del gobernador Martín Llaryora, retomó este martes su presencia en los mercados internacionales de deuda con una estrategia que combina la colocación de un nuevo bono en dólares y la apertura de un programa de recompra de títulos con vencimiento en 2027. La iniciativa apunta a ordenar el cronograma de compromisos financieros, aliviar presiones de corto plazo y consolidar una señal de previsibilidad ante los inversores.

Se trata de la segunda operación internacional de Córdoba durante el gobierno de Javier Milei, luego de la emisión realizada en julio de 2025, cuando la provincia se convirtió en el primer distrito subnacional argentino en volver al mercado voluntario externo, al captar 725 millones de dólares a siete años, con una tasa del 9,75% anual. Aquella colocación marcó un hito en el proceso de reapertura del crédito externo para las provincias.

El nuevo intento de financiamiento se da en un escenario sensiblemente distinto al del año pasado. En los últimos días, la mejora en los precios de los bonos argentinos permitió que el riesgo país descendiera hasta los 516 puntos básicos, el nivel más bajo de los últimos siete años y muy cerca de perforar el umbral de los 500 puntos. Este contexto fue determinante para que Córdoba decidiera avanzar con la operación, con la expectativa de conseguir condiciones financieras más favorables antes de que el escenario internacional o local vuelva a endurecerse.

La provincia busca colocar un nuevo bono en dólares, bajo ley de Nueva York, con un monto objetivo de 500 millones de dólares, aunque el programa de emisión autoriza títulos por hasta 800 millones. El instrumento tendrá un plazo de nueve años desde su emisión, con un esquema de amortización escalonada que prevé el pago del 33% en el séptimo año, otro 33% en el octavo y el 34% restante en el noveno. La tasa de interés se estima en torno al 9,25% anual y la fecha de liquidación está prevista para el 3 de febrero de 2026.

Según el Aviso Complementario publicado por la Provincia, la tasa será fija y se determinará mediante licitación. La documentación oficial, que incluye el Prospecto, el Aviso de Suscripción y el Aviso Complementario, se encuentra disponible en BYMA y en A3 Mercados. Los títulos cuentan con calificación de riesgo B- por parte de Fitch Ratings y B3 por Moody’s, ubicándose dentro del rango de deuda especulativa, una categoría habitual para emisores provinciales argentinos que acceden al mercado internacional.

En paralelo a la nueva emisión, Córdoba lanzó una Oferta de Compra para adquirir la totalidad de los Títulos de Deuda Internacional Step-Up con vencimiento en 2027, identificados como CO24D. El objetivo es despejar los vencimientos en dólares de 2026 y 2027, reducir presiones financieras de corto plazo y mejorar el perfil de la deuda provincial. El plazo para adherir a la recompra se extiende hasta el 29 de enero de 2026, el precio de adquisición será a la par y la fecha de liquidación también está prevista para el 3 de febrero.

La provincia prevé destinar unos 100 millones de dólares de los fondos obtenidos en la nueva colocación para esta operación, luego de que en 2025 no pudiera rescatar la totalidad de esa serie. De esta manera, Córdoba profundiza una estrategia de manejo activo de pasivos, combinando el acceso al financiamiento externo con la reducción de compromisos cercanos.

Uno de los puntos que genera mayor atención es el destino de los fondos. A diferencia de otros casos recientes, la provincia dio a conocer que no girará la totalidad de los dólares obtenidos de manera inmediata al país. Según trascendió, las divisas se irán ingresando de forma gradual, en función del avance de las obras públicas en ejecución, con el objetivo de evitar descalces financieros y cambiarios. Este criterio, sin embargo, es seguido de cerca por el Banco Central, que mantiene una postura más estricta sobre la necesidad de contar con una oferta de dólares suficiente en el mercado local.

La operación de Córdoba se inscribe en un contexto más amplio de recomposición del vínculo entre las provincias y los mercados internacionales. El resultado de la colocación es observado tanto por el Gobierno nacional como por otras jurisdicciones que evalúan retomar el endeudamiento externo en un escenario de mayor estabilidad financiera. En paralelo, distintas administraciones provinciales vienen reforzando señales de cumplimiento de la deuda vigente, un factor central para reconstruir la confianza de los inversores.

En ese marco, Tierra del Fuego anunció recientemente el pago de una nueva cuota de su bono en dólares emitido en 2017, mientras que Neuquén confirmó el pago de 26 millones de dólares correspondientes a Letras del Tesoro emitidas en octubre de 2023. A estos antecedentes se suman las colocaciones de Santa Fe y de la Ciudad de Buenos Aires, que en conjunto emitieron unos 1.400 millones de dólares en los últimos meses, consolidando una incipiente reapertura del crédito externo para los distritos subnacionales.

Según datos del Banco Central actualizados a noviembre de 2025, las 13 provincias con deuda en moneda extranjera enfrentan vencimientos durante este año por alrededor de 2.500 millones de dólares. De ese total, cuentan con depósitos en dólares en el sistema local por unos 1.500 millones, lo que deja necesidades netas de financiamiento cercanas a los 1.000 millones de dólares, aunque con fuertes diferencias entre jurisdicciones.

Un informe de la consultora Politikon Chaco indicó que, de las emisiones realizadas a fines de 2025 por Santa Fe y la Ciudad de Buenos Aires, solo el distrito federal repatrió los fondos. En el caso de la provincia gobernada por Maximiliano Pullaro, no se declaró el ingreso de las divisas, por lo que se presume que permanecen depositadas en el exterior hasta que sean necesarias.

De acuerdo con la normativa vigente del Banco Central, las provincias están obligadas a liquidar en el mercado local los dólares obtenidos por emisiones de deuda externa como condición para poder acceder luego al Mercado Único y Libre de Cambios y cumplir con los pagos de capital e intereses. Si bien no existe un plazo específico para la liquidación, las jurisdicciones deben haber liquidado la totalidad de los fondos al momento de afrontar los vencimientos con los bonistas, que suelen ser semestrales.

Este punto ya generó tensiones en el pasado, como ocurrió con Santa Fe, cuando su gobernador aseguró que existieron presiones para liquidar los dólares obtenidos y afrontar compromisos inmediatos. Además, el Banco Central viene advirtiendo sobre demoras en la liquidación de divisas provenientes de emisiones de deuda corporativa, que, según estimaciones oficiales, rondarían los 3.600 millones de dólares. Este factor es clave para la autoridad monetaria, que necesita contar con una oferta suficiente de dólares para sostener la acumulación de reservas sin generar tensiones en el mercado cambiario.

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