El ministro de Defensa chileno, Fernando Barros Tocornal, respaldó una conexión marítima entre Punta Arenas y las islas y afirmó que el Reino Unido ejerce soberanía sobre el archipiélago desde hace 200 años. La definición contrasta con el respaldo oficial de Chile al reclamo argentino.
El Gobierno de Chile volvió a quedar en el centro de la discusión por la cuestión Malvinas luego de que el ministro de Defensa, Fernando Barros Tocornal, respaldara una eventual ruta comercial entre Punta Arenas y las islas y se refiriera al control británico del archipiélago como una “situación de hecho”.
En una entrevista con Radio Polar, el funcionario sostuvo que Chile mantiene su apoyo al reclamo argentino, pero señaló que el Reino Unido es “un país amigo” que “hace 200 años ejerce soberanía” sobre las islas. También planteó que cualquier solución debe contemplar la voluntad y los intereses de las personas involucradas y alcanzarse por la vía pacífica.
Las declaraciones se conocieron mientras en la región de Magallanes avanza el debate sobre la posibilidad de establecer una conexión marítima comercial con las Malvinas. Barros respaldó la iniciativa y sostuvo que Chile y la región tienen derecho a desarrollar actividades comerciales dentro del marco legal.
La posición expresada por el ministro introduce un matiz en la política exterior chilena. En junio, durante la cumbre del Mercosur en Asunción, el presidente José Antonio Kast participó de una declaración especial que reiteró el respaldo a los “legítimos derechos” de la Argentina en la disputa de soberanía y reclamó una solución pacífica conforme a las resoluciones de Naciones Unidas.
El propio Kast había reafirmado ese respaldo en una reunión bilateral con Javier Milei, cuando sostuvo que Chile apoyaba los derechos argentinos sobre las Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes.
Por eso, las declaraciones de Barros no implican por sí mismas un cambio formal de la posición del Gobierno chileno, pero abren un interrogante sobre cómo convivirán ese respaldo diplomático con una eventual profundización de los vínculos comerciales entre Magallanes y las islas.
La disputa y el vínculo con Reino Unido
La definición del ministro chileno se produce además en medio de un endurecimiento del discurso británico sobre la cuestión Malvinas. En los últimos días, el secretario de Defensa del Reino Unido, Wes Streeting, afirmó que la Argentina no cuenta con capacidad para tomar las islas y sostuvo que Londres dispone de recursos para defenderlas ante una eventual escalada militar.
En paralelo, la discusión sobre una ruta marítima desde Punta Arenas suma una dimensión comercial a una disputa que también involucra intereses vinculados con la pesca, los hidrocarburos y otros recursos naturales del Atlántico Sur.
La posición regional sobre este último punto también quedó expresada en la declaración del Mercosur de junio, que cuestionó las medidas unilaterales de exploración y explotación de recursos naturales en el área en disputa y reiteró el respaldo a la posición argentina.
La Resolución 2065 de Naciones Unidas, aprobada en 1965, reconoce la existencia de una disputa de soberanía entre la Argentina y el Reino Unido y llama a ambos países a negociar una solución pacífica. Ese marco es el que sostiene el reclamo diplomático argentino.
