El ministro de Economía atribuyó un posible repunte a factores externos y defendió el rumbo del programa económico, al sostener que la actividad y el consumo se mantienen firmes.

El ministro de Economía, Luis Caputo, reconoció que la inflación de marzo podría mostrar una aceleración, aunque descartó que la economía argentina se encamine hacia un escenario de estanflación.

El funcionario vinculó el posible incremento del índice de precios a factores externos, en particular al impacto de conflictos internacionales, y sostuvo que se trata de una situación transitoria.

En ese marco, defendió la marcha del programa económico del gobierno de Javier Milei y aseguró que los principales indicadores no reflejan un proceso recesivo. “No hay estanflación, los datos muestran lo contrario”, afirmó, al destacar niveles elevados de actividad, consumo y crédito.

Caputo también cuestionó las interpretaciones que hablan de una caída generalizada de la economía y planteó que existe una brecha entre algunas percepciones y los datos disponibles. Según señaló, el consumo privado se mantiene en niveles altos y existen señales de dinamismo en distintos sectores.

En relación al comportamiento de los precios, indicó que la desaceleración inflacionaria de los últimos meses modificó los hábitos de consumo, con una mayor presencia del crédito en las decisiones de los hogares.

Sobre el corto plazo, el titular del Palacio de Hacienda admitió que tanto la inflación como el nivel de actividad podrían mostrar variaciones en marzo, aunque insistió en que no implican un cambio de tendencia.

Por último, el ministro defendió la caída reciente en la recaudación tributaria al atribuirla, en parte, a la reducción de impuestos, y se mostró optimista respecto al futuro al señalar que, en un contexto de mayor previsibilidad, la baja de la inflación debería consolidarse junto con la recuperación del consumo y el crédito.

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