El ministro de Gobierno se refirió a la investigación judicial contra el jefe de Gabinete nacional y a la situación financiera de los gobiernos locales durante una visita a Río Cuarto, donde se inauguró un Centro de Día para el abordaje de consumos problemáticos.
El ministro de Gobierno de la provincia de Córdoba, Manuel Calvo, evitó pronunciarse sobre la investigación judicial que pesa sobre el jefe de Gabinete de la Nación, Manuel Adorni, por un presunto enriquecimiento ilícito. «Somos muy respetuosos de la institucionalidad en la Argentina y de la división de poderes (…) no me corresponde a mí dar una opinión cuando está la justicia trabajando en una investigación», afirmó. Tampoco se expidió sobre la posibilidad de que el funcionario nacional dé un paso al costado, y remarcó que los legisladores cordobeses tienen «libertad de acción» para votar según su conciencia ante una eventual moción de censura, sin que medie un mandato del gobernador.
Consultado sobre la capacidad de los municipios cordobeses para afrontar el pago de sueldos y el medio aguinaldo, Calvo reconoció que la situación económica del país golpeó fuerte a las arcas locales, con doce meses consecutivos de caída en la coparticipación nacional. Destacó que Córdoba mantiene el índice de distribución de coparticipación más alto del país —el 21,5% de sus recursos repartido entre municipios cada quince días— y explicó que el gobierno provincial dispuso diferir en tres pagos el aporte patronal a la obra social y la caja de jubilaciones correspondiente al medio aguinaldo, lo que en los hechos funciona como un alivio financiero adicional para los gobiernos locales. «Hoy no hay intendentes y presidentes comunales que estén con dificultad para pagar el sueldo y el medio aguinaldo. Algunos lo están haciendo con mucho esfuerzo», afirmó.
Las declaraciones del ministro se dieron en el marco de su visita a Río Cuarto para la inauguración de un Centro de Día e Integración Social (CEDIS), un dispositivo sin internación destinado al diagnóstico y acompañamiento de personas con consumos problemáticos y adicciones. El espacio funciona en articulación entre el Gobierno provincial, la Municipalidad y Hogares de Cristo, organización que ya gestiona dispositivos similares en Villa María y en la ciudad de Córdoba. Calvo definió al nuevo centro como «un espacio de abrazo, de contención para aquellas personas que más lo necesitan en momentos de mucha dificultad» y vinculó su apertura con un contexto de desfinanciamiento de programas por parte del Gobierno nacional, que la provincia busca compensar junto a municipios e instituciones civiles y religiosas.


