El Gobierno confirmó la participación del país en el próximo vuelo lunar de la NASA mediante el despliegue del microsatélite Atenea, desarrollado por la CONAE junto a instituciones científicas y universidades argentinas. El lanzamiento está previsto para febrero desde Estados Unidos.
El Gobierno nacional anunció que la Argentina integrará la misión Artemis II de la NASA, el programa que marcará el regreso de los vuelos tripulados hacia la Luna luego de más de cinco décadas. La participación argentina se dará a través del despliegue del microsatélite Atenea, un desarrollo tecnológico propio que será puesto en el espacio durante la misión.
La información fue difundida mediante un comunicado oficial de la Oficina del Presidente, donde se destacó que la inclusión del país en este proyecto internacional representa un nuevo paso en el alineamiento estratégico con los Estados Unidos en materia científica y tecnológica. Artemis II está programada para despegar el viernes 6 de febrero de 2026 desde el Centro Espacial Kennedy, en Cabo Cañaveral, con una ventana de lanzamiento que se extenderá hasta fines de abril.
Se trata de la primera misión tripulada hacia la Luna desde el final del programa Apolo en 1972. En esta etapa, los astronautas no descenderán en la superficie lunar, sino que realizarán un vuelo de circunnavegación que los llevará a ubicarse por detrás del satélite natural, alcanzando una distancia récord de aproximadamente 72.000 kilómetros de la Tierra, el punto más lejano al que haya llegado un ser humano.
Durante ese trayecto se desplegará Atenea, el microsatélite argentino desarrollado por la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (CONAE) en conjunto con la empresa estatal VENG S.A., el Instituto Argentino de Radioastronomía (IAR), la Comisión Nacional de Energía Atómica (CNEA), la Universidad Nacional de La Plata, la Universidad Nacional de San Martín y la Facultad de Ingeniería de la Universidad de Buenos Aires.
Desde el Gobierno señalaron que la incorporación de Atenea a la misión permitirá validar tecnologías críticas que serán fundamentales para futuros proyectos espaciales. El objetivo central es elevar el nivel de madurez tecnológica de distintos subsistemas diseñados en el país, aportando información clave para la exploración de espacio profundo.
Una vez en órbita, el microsatélite cumplirá varias funciones técnicas. Entre ellas, medirá la radiación en trayectorias lejanas a la Tierra, evaluará el comportamiento de componentes comerciales en el ambiente espacial, recopilará datos GPS en órbitas de transferencia geoestacionaria y probará enlaces de comunicación de largo alcance, aspectos esenciales para misiones de mayor complejidad.
Atenea es un CubeSat clase 12U, completamente diseñado y construido en la Argentina. Viajará como carga secundaria a bordo del Space Launch System (SLS), el cohete más potente desarrollado por la NASA hasta el momento. El satélite ya se encuentra integrado al sistema de despliegue y fue trasladado a Estados Unidos, donde aguarda el lanzamiento.
El despliegue del microsatélite se realizará en la primera etapa de la misión, a más de 70.000 kilómetros de la Tierra, una distancia que marca un récord histórico para la actividad satelital argentina. Nunca antes un artefacto nacional había sido liberado tan lejos del planeta.
Desde la administración nacional subrayaron que formar parte de una misión tripulada de estas características implica cumplir con los estándares de calidad, seguridad y confiabilidad más exigentes del mundo en materia aeroespacial. En ese sentido, remarcaron que la selección de Atenea es una muestra concreta de la capacidad técnica y operativa que conserva la Argentina en el sector científico y tecnológico.
“El desarrollo tecnológico y la investigación en áreas estratégicas son una prioridad para este Gobierno”, indicaron fuentes oficiales, al tiempo que sostuvieron que la inversión en ciencia debe estar orientada a proyectos con impacto directo en la innovación y el posicionamiento internacional del país.


