Investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC) avanzan en dos proyectos innovadores para sanear el Dique San Roque y transformar el problema ambiental en una oportunidad productiva. Ambas iniciativas recibieron financiamiento de la Secretaría General de Ambiente y Economía Circular del Gobierno de Córdoba.

Uno de los proyectos combina monitoreo satelital y nanotecnología para neutralizar algas y cianobacterias. El otro apunta a reutilizar la biomasa extraída del lago para producir energía, en el marco de la economía circular.

Satélites y nanocatalizadores contra las cianobacterias

La primera iniciativa surge de un trabajo conjunto entre el Instituto Gulich —dependiente de la UNC y la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae)— y el Instituto de Nanociencia y Nanotecnología de Cataluña (ICN2), de España. También participan el ICBIA (Conicet-UNRC) y la Fundación InnovaComunidad.

Desde hace más de 15 años, el Instituto Gulich monitorea el lago mediante imágenes satelitales, detectando concentraciones de clorofila y ficocianina para identificar “explosiones algales” y diferenciar algas de cianobacterias, responsables de toxinas perjudiciales para la salud.

La nueva etapa propone utilizar nanopartículas fotocatalíticas que, activadas por la luz solar, degraden las toxinas y los propios microorganismos. “Con los satélites se detectan y con nanotecnología se remedia”, explicó Anabella Ferral, investigadora de la UNC y responsable del proyecto.

Los nanocatalizadores generarían compuestos oxidantes capaces de descomponer la materia orgánica en sustancias inocuas como agua, dióxido de carbono y oxígeno. Según detallaron, las nanopartículas permanecerán ancladas en plataformas flotantes, evitando impactos sobre la calidad del agua.

El objetivo a futuro es integrar el monitoreo satelital con una plataforma automatizada que navegue hacia las zonas críticas detectadas —una especie de “GPS de las algas”— y actúe de forma localizada.

De residuo a recurso: producir energía con algas

El segundo proyecto, aún en instancia administrativa, busca reutilizar la biomasa que hoy se retira del lago y se descarta en enterramientos sanitarios.

El equipo, dirigido por Ferral y Oscar Oviedo (Facultad de Ciencias Químicas, UNC, e investigador del Conicet), evaluará el volumen de biomasa recolectada —tanto fitoplancton como macrófitas— y sus posibles aplicaciones energéticas.

Una de las alternativas en estudio es utilizar las algas como insumo para biodigestores que produzcan biogás. La iniciativa apunta a articular con sectores empresariales vinculados a la bioenergía y los bioinsumos, con el fin de generar valor agregado local.

Además, se desarrollarán modelos de inteligencia artificial para predecir cuándo y dónde se producirán nuevas explosiones algales, optimizando su extracción y eventual aprovechamiento.

“Queremos transformar el problema ambiental de la explosión de algas en una oportunidad para la bioeconomía de Córdoba”, señalaron los investigadores.

Con estas propuestas, la UNC busca aportar soluciones científicas a un problema histórico del San Roque, que en los últimos años se agravó por la eutrofización, la proliferación de cianobacterias y el deterioro de la calidad del agua que abastece a gran parte de la ciudad de Córdoba.

Fuente: UNCiencia

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