El jefe de Gabinete afirmó que sus bienes fueron adquiridos antes de asumir y sostuvo que las acusaciones forman parte de una “operación política” contra el Gobierno.
El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, aseguró que no tiene “nada que esconder” y defendió el origen de su patrimonio en medio de la polémica por sus viajes al exterior y versiones sobre propiedades no declaradas.
“Mi patrimonio lo construí antes de entrar al Gobierno. No tengo nada que esconder. Estamos poniendo a disposición de la Justicia y los organismos de control toda la información que necesiten”, afirmó el funcionario durante una conferencia de prensa.
En esa línea, remarcó diferencias con gestiones anteriores y sostuvo que el oficialismo mantiene estándares más exigentes. “Quiero dejar algo en claro, ningún otro Gobierno sostuvo una vara tan alta como la nuestra”, expresó, al tiempo que agregó: “No son lo mismo que los que estuvieron antes y la gente lo sabe”.
El funcionario también rechazó cuestionamientos éticos provenientes de la oposición. “No voy a permitir que me den clases de ética aquellos que viven del Estado desde que nacieron o los que se robaron un PBI”, señaló, y recordó episodios de corrupción de gestiones pasadas: “Parece que nos olvidamos que vivimos en un país en el que un secretario de Obras Públicas revoleaba bolsos con plata”.
En relación con las denuncias judiciales en curso, Adorni indicó que evitará dar precisiones para no interferir en las investigaciones. “Ya existen denuncias penales y dar detalles podría interferir en esa investigación judicial”, explicó.
Sobre su situación patrimonial, insistió en que toda la información está declarada, aunque reconoció demoras en la presentación de algunos documentos. Además, desmintió versiones sobre su lugar de residencia: “Continúo viviendo en Caballito, no vivo en Martínez, y no puedo hacerme cargo de las barbaridades que se dijeron en los últimos días”.
En cuanto a las acusaciones vinculadas a una vivienda en un country, el jefe de Gabinete apuntó contra el trasfondo político del tema. “Es parte de una operación política y mediática que se armó en pos de dañar al Gobierno, porque ni siquiera es una operación contra mí”, afirmó.
Respecto al viaje a Punta del Este en un avión privado, que es objeto de investigación, sostuvo que se trató de una cuestión personal. “Fueron vacaciones con mis hijos menores de edad. Es un tema de mi vida privada”, planteó, y cuestionó la difusión de imágenes familiares en medios de comunicación.
Finalmente, descartó una eventual renuncia y aseguró que su continuidad depende del presidente. “Las renuncias siempre están a disposición. Cuando el presidente no nos requiera más, damos un paso al costado”, indicó.
En el cierre, adelantó que el Poder Ejecutivo trabaja en el envío de un paquete de leyes al Congreso, que incluirá iniciativas vinculadas a la propiedad privada, la Ley de Glaciares y la protección ambiental frente a incendios forestales y rurales.

