Así lo expresó Jonatan Barros, contador público y docente de la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad de Buenos Aires en referencia al papel que ocupa la IA en la actualidad
La Inteligencia Artificial (IA) es la combinación de algoritmos planteados con el propósito de crear máquinas que presenten las mismas capacidades que el ser humano.
Mientras la atención del mundo estaba puesta en el Mundial de Qatar 2022, Elon Musk fundó, junto a OpenAI, una nueva aplicación de inteligencia artificial llamada Chat GPT. El 30 de noviembre fue el día que dio inicio a este nuevo programa. Cuatro meses después, ya adquirió millones de adeptos en todo el mundo. Y controversias, también.
El Chat GPT, tiene como función “analizar en segundos mucha información”, expresó el docente de la UBA. Si bien esto parece poco o nos lleva a pensar que Google hace exactamente lo mismo, la principal diferencia radica en que se puede interactuar con el buscador. “Tenemos el alcance de toda la información que queramos y podemos interactuar con el programa”, agregó.
“Es una tecnología totalmente disruptiva que va a cambiar nuestra forma de vivir”, afirmó Barros. Los usos más frecuentes de estos programas recaen en la necesidad de “segmentar información”, ya que la principal función de este chat inteligente es la de analizar y delimitar “mucha toda la información existente acerca de una cosa o tema”, expresó.
Los beneficios, según el docente de la UBA, radican “en la democratización del avance y el conocimiento al alcance de la mano”. Todos los seres humanos que tengan acceso a internet tienen las mismas oportunidades de acceder a la misma información. Además, añadió que estos programas son “ahorrativos”, en referencia que reemplazan las horas y horas de búsqueda y análisis manual.
Actualmente existen cientos de programas de Inteligencia Artificial. El Chat GPT solo es uno de ellos. Hay programas creadores de contenido (Frase.io), de videos (Synthesia), de análisis de comportamiento y personalidad (Crystal Knows) de revisión y corrección de textos (Grammarly), entre otros.
No todo es color rosa
El día de ayer se dio a conocer que Italia fue el primer país en prohibir el Chat GPT. Y unos días atrás, Musk junto a miles de expertos, firmaron una petición de “freno”. En la misma piden que OpenAI, organización estadounidense de investigación sobre IA, cese en sus respectivos avances al menos por 6 meses debido a que presentan “profundos riesgos para la humanidad”.
“Los desarrolladores no saben bien cuál es el control que tienen de la IA; cuál es su alcance real y hasta donde puede llegar”, dijo Barros. Sin embargo, expresó que esto no significa tener una mirada apocalíptica en cuanto su uso, ni que las investigaciones se detengan por completo. Sino que “sean controladas y limitadas”, para tener un margen más preciso de los resultados.
Por otro lado, Barros dijo que todo esa información y posibilidades que nos brinda la Inteligencia Artificial son “muy buenas si la usamos para formarnos, aprender y, en consecuencia, producir conocimiento”. El verdadero error está en la “dependencia, lo que llevaría a situaciones en donde uno replica las cosas de manera automática”, expresó. En ese caso, se produciría una pérdida de razonamiento crítico y capacidad de creación. Y, no queremos eso.
El docente de la UBA también propone «repensar» el sistema educativo actual, ya que el foco del aprendizaje debe estar «en el proceso y no en el resultado».
En conclusión, los beneficios de la IA son muchos. Pero las consecuencias negativas también existen. Todo dependerá de su uso. Y vos, ¿qué uso le das?


