El pontífice inicia este domingo una visita de tres días que incluirá reuniones con Javier Milei, actividades pastorales en Buenos Aires y celebraciones masivas en Córdoba y Luján. El operativo de seguridad contempla unos 50.000 efectivos y una movilización estimada de siete millones de personas.
El papa León XIV arribará este domingo a la Argentina para comenzar una visita apostólica histórica, la primera de un pontífice al país en 39 años. Tras su paso por Uruguay, el Santo Padre desembarcará en Buenos Aires, donde desarrollará una agenda que combinará encuentros institucionales, actividades pastorales y celebraciones religiosas de convocatoria masiva.
La recepción oficial tendrá lugar en el Aeroparque Metropolitano, con la presencia del presidente Javier Milei, autoridades nacionales y representantes de la Conferencia Episcopal Argentina. Desde allí, el Papa se trasladará a la Plaza San Martín para rendir homenaje al prócer argentino, antes de dirigirse a la Casa Rosada.
A las 17:50 está prevista una audiencia protocolar con Milei. Luego, el pontífice encabezará un acto en el Palacio Libertad, donde brindará un mensaje ante funcionarios, diplomáticos y representantes de distintos sectores de la sociedad.
Una agenda centrada en los sectores vulnerables
La dimensión pastoral tendrá un lugar destacado durante la visita. León XIV recorrerá el Pequeño Cottolengo Don Orione, en Claypole, institución que alberga a más de 400 personas con discapacidad, y visitará la cárcel de Devoto, donde mantendrá un encuentro con 70 personas privadas de la libertad.
También está previsto un intercambio con representantes del mundo del trabajo, sindicalistas y empresarios en la Universidad Católica Argentina (UCA).
Las misas multitudinarias serán otro de los momentos centrales del recorrido. El Papa celebrará en Palermo, en el Monumento a los Españoles; en Córdoba, en el predio de la Federación Argentina de Aviones; y en la Basílica de Luján, donde concluirá su visita el miércoles.
Un operativo para millones de personas
El Gobierno nacional estima que alrededor de siete millones de personas se movilizarán durante las jornadas de la visita. Frente a esa expectativa, se desplegará un dispositivo de seguridad de gran escala, coordinado por el Ministerio de Seguridad mediante un Comando Unificado.
El operativo involucrará cerca de 50.000 efectivos de las fuerzas federales, organismos de inteligencia, el Servicio Penitenciario y las policías de las jurisdicciones alcanzadas. También participarán la Guardia Suiza y la Gendarmería Vaticana, responsables de acompañar la custodia del pontífice.
