La empresa reconoció que abonó el 70% de los salarios correspondientes al último período y explicó que atraviesa una situación económica crítica. Advirtió que, sin cambios en el financiamiento y en el esquema operativo, la continuidad del servicio podría resultar inviable a corto plazo.

En medio de la retención de tareas dispuesta por la Asociación Obrera de la Industria del Transporte Automotor (AOITA), que mantiene interrumpido el servicio de colectivos urbanos de Río Cuarto desde las 00 de este sábado 7 de noviembre, la empresa SAT difundió un comunicado en el que explicó los motivos del pago parcial de los salarios y advirtió sobre la delicada situación económica que atraviesa el sistema de transporte público.

La prestataria reconoció que los haberes correspondientes al último período fueron abonados en un 70%, situación que motivó la medida gremial. Si bien manifestó comprender y respetar el reclamo de los trabajadores, sostuvo que el incumplimiento responde a una coyuntura económica que llevó a la empresa a una situación límite.

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Quita de subsidios y caída de ingresos

En el comunicado, SAT identificó tres factores principales que afectan la sustentabilidad económica del servicio.

En primer lugar, señaló el desfinanciamiento del transporte del interior del país a partir de la quita y el congelamiento de los aportes nacionales. La empresa cuestionó que, mientras se redujeron los recursos destinados a los sistemas de transporte del interior, se mantienen desembolsos millonarios para el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).

Según planteó, el incremento de los costos de insumos básicos, combustibles y repuestos, cuyos valores están dolarizados, frente a los ingresos provenientes del corte de boleto, terminó afectando la capacidad operativa de las empresas.

Otro de los factores mencionados fue la caída en la cantidad de pasajeros. En ese sentido, SAT vinculó la retracción de los ingresos con la situación económica general y con el impacto de los paros en la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC).

La empresa sostuvo que la actividad universitaria representa un componente fundamental de la movilidad urbana y afirmó que durante 2026 no se completó una semana de clases, lo que, según su evaluación, repercutió en la circulación de pasajeros y en la recaudación.

El tercer punto señalado fue el desfasaje entre el valor de la tarifa y los costos reales de prestación. De acuerdo con la prestataria, los ingresos actuales no alcanzan para cubrir en tiempo y forma la totalidad de los salarios y el mantenimiento de las unidades.

También indicó que durante un período absorbió esas diferencias económicas, hasta agotar su capacidad financiera.

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La advertencia sobre la continuidad del servicio

Uno de los aspectos más contundentes del comunicado fue la advertencia sobre el futuro del transporte urbano en la ciudad.

Desde SAT afirmaron que el sistema se encuentra en una situación de «riesgo inminente» y que, sin modificaciones urgentes en las condiciones de financiamiento, una actualización de los esquemas operativos y asistencia de los distintos estamentos correspondientes, la prestación podría resultar inviable a corto plazo.

En ese marco, la empresa informó que está realizando gestiones para destrabar el conflicto salarial que mantiene interrumpido el servicio, aunque advirtió que una solución al reclamo inmediato no resolverá los problemas estructurales del sistema.

Finalmente, SAT reafirmó su compromiso con los usuarios y los trabajadores y manifestó su disposición al diálogo con todas las partes para encontrar alternativas que permitan superar el conflicto.

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