El Municipio despliega tareas de recuperación vial y monitorea el estado de las arterias ante las precipitaciones asociadas al fenómeno de El Niño. Las intervenciones dependen de las condiciones del suelo y pueden demorarse hasta 48 horas después de cada lluvia.
El Gobierno de Río Cuarto intensifica los trabajos de mantenimiento y recuperación de calles de tierra luego de las últimas precipitaciones. Ante la llegada del fenómeno de El Niño y la posibilidad de nuevos episodios de lluvias, el Municipio mantiene un monitoreo de distintos sectores de la ciudad para definir las prioridades de intervención.
Federico Bonacci, integrante del equipo de la Secretaría de Obras y Servicios Públicos, explicó que durante las últimas semanas se registraron precipitaciones de importante intensidad en períodos breves. Esa concentración de agua genera escurrimientos de gran volumen sobre algunas calles y provoca un deterioro más rápido de las superficies.
Por ese motivo, las cuadrillas municipales realizan un seguimiento de las condiciones de las arterias mientras se desarrollan las tormentas. Esa evaluación permite identificar los sectores más afectados y organizar los trabajos una vez que mejora el clima.
Por qué pueden demorarse las reparaciones
Desde el área explicaron que no siempre es posible ingresar inmediatamente con maquinaria después de una lluvia. Antes, es necesario esperar a que el suelo alcance condiciones adecuadas para soportar las tareas.
Según detalló Bonacci, ese período puede variar entre seis y 48 horas, dependiendo de las características de cada sector. Mientras tanto, los equipos municipales avanzan con labores complementarias, como la limpieza de badenes y cordones afectados por la acumulación de ramas, restos vegetales y áridos.
También se realiza el aporte de material para consolidar aquellas calles que requieren una intervención adicional.
El pedido del Municipio a los vecinos
El Gobierno local solicitó la colaboración de la comunidad para evitar obstrucciones en los desagües y facilitar el desarrollo de los trabajos. En particular, pidió no arrojar basura ni residuos en las vías de escurrimiento, ya que estos elementos dificultan la circulación del agua, retrasan el secado de las calles y demoran el ingreso de las máquinas.
Además, recomendó circular con precaución durante las lluvias y tormentas y, en lo posible, permanecer resguardados hasta que mejoren las condiciones, limitando los desplazamientos a los estrictamente necesarios.
El objetivo es reducir los riesgos durante los temporales y agilizar las tareas de recuperación de la red vial de tierra.
