La diputada nacional responsabilizó tanto al Gobierno nacional como a los sectores que acompañaron sus principales leyes en el Congreso por el deterioro económico y social. Su mensaje también funciona como una crítica indirecta al giro opositor que ensaya el cordobesismo frente a la Casa Rosada.

La diputada nacional Natalia de la Sota volvió a marcar distancia del gobierno de Javier Milei con un mensaje que también apuntó contra los sectores políticos que facilitaron el avance de sus principales iniciativas legislativas. A través de sus redes sociales, la dirigente cordobesa sostuvo que el deterioro económico y social de los últimos meses no puede atribuirse exclusivamente al Presidente, sino también a quienes le dieron respaldo parlamentario.

«El daño no lo hicieron solos. También son responsables quienes les dieron las herramientas para hacerlo», planteó De la Sota en una publicación en la que repasó distintas consecuencias de la gestión libertaria. La legisladora puso el foco en el acompañamiento que recibieron las iniciativas oficiales en el Congreso y apuntó especialmente contra los aliados y sectores que mantuvieron una relación de cooperación con la Casa Rosada.

En su balance, la diputada señaló que durante los 1.060 días transcurridos desde el inicio de la administración Milei desaparecieron más de 32.000 empresas y se perdieron 437.000 empleos registrados. También mencionó el aumento de los gastos de los hogares, la caída del consumo, el endeudamiento familiar y el retroceso de la inversión productiva.

El listado incluyó, además, cuestionamientos por el desfinanciamiento de universidades, ciencia y tecnología, provincias y obra pública. También denunció el impacto de las políticas nacionales sobre las personas con discapacidad, la industria y las economías regionales, junto con el deterioro del vínculo comercial y político con Brasil.

Un mensaje con destinatario provincial

Más allá de las críticas a la gestión nacional, el planteo de De la Sota adquiere otra dimensión en el escenario político cordobés. Su señalamiento sobre la responsabilidad de quienes acompañaron las leyes de Milei interpela directamente a los sectores que, desde el Congreso, facilitaron herramientas legislativas al oficialismo nacional.

En esa lectura aparece también el cordobesismo, que en distintos momentos acompañó iniciativas de la Casa Rosada y que ahora comienza a endurecer su discurso frente a algunas de las decisiones presidenciales. La publicación de la diputada puede leerse como un cuestionamiento a ese reposicionamiento: una oposición que, desde su perspectiva, llega tarde después de haber contribuido a construir las condiciones políticas para el avance del programa libertario.

La crítica tiene un componente particular por la procedencia política de De la Sota. Aunque construyó un perfil propio y tomó distancia del oficialismo provincial, su trayectoria está vinculada al peronismo cordobés que hoy conduce Martín Llaryora. En ese marco, sus declaraciones también exponen las tensiones que atraviesan al espacio provincial frente a Milei y las dificultades para diferenciarse de una gestión nacional a la que, en distintas instancias, le brindó acompañamiento parlamentario.

Con un dato de calendario como cierre —»Le quedan 401″, en referencia a los días que restan del mandato presidencial—, De la Sota buscó instalar un balance político de la gestión libertaria, pero también dejar planteada una discusión sobre las responsabilidades compartidas de quienes hicieron posible su programa de gobierno.

¡Viralizalo!