Las consultoras privadas estimaron una variación de entre 1,8% y 1,9% para octubre, con una desaceleración de la inflación núcleo. El freno de los ajustes tarifarios ayudó a contener el índice, pero transporte, medicina y mantenimiento del hogar presionaron sobre los precios.
La inflación de octubre habría vuelto a ubicarse por debajo del 2%, consolidando una relativa estabilidad en el nivel general de precios. Los relevamientos privados anticiparon una variación mensual de entre 1,8% y 1,9%, aunque con diferencias en la composición del índice y nuevas señales de alerta para noviembre.
Según LCG, el Índice de Precios al Consumidor (IPC) registró un incremento del 1,9% mensual. En la misma línea, C&T estimó una variación del 1,9% para el Gran Buenos Aires, cifra similar a la de septiembre. De confirmarse ese resultado en la medición nacional del INDEC, la inflación interanual descendería al 32,8%, su nivel más bajo desde abril.
En ambos relevamientos, los productos estacionales tuvieron una incidencia significativa. Las verduras aumentaron un 7% y las frutas un 4%, mientras que la inflación núcleo mostró una moderación y se ubicó en el 1,8%, según C&T.
Equilibra, por su parte, proyectó una inflación nacional del 1,8%, con una baja de 0,1 puntos porcentuales respecto del mes anterior. Su medición de la inflación núcleo fue todavía menor, del 1,6%, aunque la inflación subyacente —que excluye los componentes más volátiles— alcanzó el 1,9%.
Los precios estacionales lideraron las subas por segundo mes consecutivo, con un incremento promedio del 2,7% y un avance del 5,4% en verduras. En paralelo, los precios regulados aumentaron un 1,8%, impulsados por el transporte público, que registró una suba del 3,3%.
Transporte y medicina, entre los rubros que más presionaron
El relevamiento de Libertad y Progreso también anticipó una inflación del 1,8%, aunque advirtió que la estabilidad del índice general no refleja necesariamente un alivio extendido en los precios.
La consultora identificó tres rubros que limitaron una desaceleración mayor. Transporte aceleró su variación del 1,5% al 2,7%, con una incidencia de 0,3 puntos porcentuales, producto del traslado de los aumentos de combustibles registrados a fines de septiembre. Medicina pasó del 2,4% al 3%, mientras que mantenimiento del hogar avanzó del 1,6% al 2,5%.
Desde la entidad señalaron que la moderación de octubre respondió principalmente a la ausencia de los ajustes tarifarios que habían impulsado la medición de septiembre, antes que a una baja generalizada de los precios. En alimentos y bebidas, uno de los rubros de mayor peso en la canasta, todavía no se observó una reducción de la variación mensual, aunque la evolución semanal indicaría que el pico de aumentos habría quedado atrás.
En contraste, Analytica estimó una inflación del 2% para octubre, por encima del registro del mes previo.
Vivienda, la señal de alerta para noviembre
De cara al próximo mes, Libertad y Progreso consideró que la dinámica de alimentos podría aportar un arrastre menor al índice, siempre que se sostenga la desaceleración observada en las últimas semanas.
Sin embargo, la consultora identificó a vivienda como uno de los principales riesgos para noviembre. El rubro registró incrementos del 1,4% y del 1,8% en las últimas dos semanas de octubre, una tendencia que podría volver a ejercer presión sobre el IPC.
En ese escenario, el efecto de los combustibles sobre transporte perdería intensidad, pero los aumentos vinculados a vivienda podrían compensar parte de esa moderación y dificultar una nueva baja de la inflación.
