A una semana de su llegada al país, el Papa encabezó la celebración por la Solemnidad de Todos los Santos y afirmó que la santidad “no es un privilegio para unos pocos”. También llamó a practicar la misericordia y el amor al prójimo en los gestos cotidianos.
El papa León XIV dedicó su mensaje de este domingo a la santidad, la solidaridad y la construcción de la paz, durante el rezo del Ángelus en el Vaticano. La reflexión tuvo lugar en la Solemnidad de Todos los Santos, a una semana de su llegada a la Argentina, prevista para el próximo 8 de noviembre.
Ante los fieles reunidos en la Plaza San Pedro, el Pontífice sostuvo que la santidad no está reservada a figuras excepcionales de la Iglesia, sino que constituye una vocación abierta a todas las personas, independientemente de su lugar en la sociedad.
“La santidad no es un privilegio para unos pocos, sino una vocación universal que nos interpela a cada uno de nosotros allí donde vivimos”, expresó. También recordó a quienes, sin haber sido reconocidos oficialmente por la Iglesia, llevaron adelante una vida marcada por la entrega y el amor al prójimo.
Las Bienaventuranzas y el valor de los gestos cotidianos
Durante su reflexión, León XIV tomó como referencia las Bienaventuranzas del Evangelio de Mateo para describir el camino de la santidad. Mencionó a los pobres de espíritu, a quienes atraviesan el sufrimiento, a quienes responden con mansedumbre frente a la violencia y a quienes trabajan por la justicia.
También destacó el valor de quienes están dispuestos a perdonar y de aquellos que construyen la paz incluso en contextos adversos.
“Gestos y decisiones de amor que superan los cálculos de la codicia y la prepotencia del mal”, señaló el Papa al referirse a las acciones que caracterizan a quienes siguen ese camino. En esa línea, definió a los santos como “el signo más hermoso y más fuerte del Reino de Dios que viene”.
El Pontífice agregó que Dios reconoce acciones y trayectorias que muchas veces pasan inadvertidas para los demás. “Dios ve el bien que nosotros no vemos, conoce historias que nosotros no conocemos, llega a corazones a los que nosotros no tenemos acceso”, afirmó.
Antes de concluir, pidió la intercesión de la Virgen María y llamó a los fieles a no abandonar el compromiso con la paz, tanto en los grandes acontecimientos como en las acciones más sencillas de la vida cotidiana.
La visita del Papa a la Argentina
El mensaje se produjo en la antesala del viaje apostólico de León XIV a Sudamérica. El Pontífice tiene previsto llegar a la Argentina el domingo 8 de noviembre y permanecer en el país hasta el miércoles 11.
Durante su estadía, desarrollará actividades en Buenos Aires, Claypole, Córdoba y Luján, con encuentros previstos con el presidente Javier Milei, representantes de la sociedad civil, trabajadores, jóvenes, integrantes de la Iglesia y personas privadas de su libertad. También encabezará celebraciones religiosas.
La visita será la primera de un Papa a la Argentina desde el viaje de Juan Pablo II en 1987.
El Ángelus es una oración mariana que el Pontífice reza habitualmente los domingos desde el Palacio Apostólico, ante los fieles congregados en la Plaza San Pedro. Su nombre proviene de las primeras palabras en latín de la oración: “Angelus Domini nuntiavit Mariae” (El ángel del Señor anunció a María).
