La Provincia cerró el primer semestre de 2026 con un resultado primario equivalente al 5,4% de sus ingresos totales y una mejora real del 0,3% en sus recursos. El desempeño contrasta con el deterioro general de las cuentas provinciales, aunque los informes advierten sobre un margen fiscal cada vez más estrecho.
En un escenario de caída de la recaudación y menor disponibilidad de recursos nacionales, Córdoba logró sostener el superávit fiscal durante el primer semestre de 2026 y se ubicó entre las pocas jurisdicciones que consiguieron incrementar sus ingresos en términos reales.
Un relevamiento de Politikon Chaco sobre 21 jurisdicciones registró que los recursos de la Provincia crecieron un 0,3% real interanual entre enero y junio. Córdoba integró así el grupo de seis distritos que lograron mejorar sus ingresos, junto con Neuquén, Mendoza, Catamarca, Chubut y Río Negro. El resultado se dio en un contexto en el que el conjunto de las jurisdicciones relevadas registró una caída real del 0,5%.
El informe también ubicó a Córdoba entre las provincias con resultado primario positivo: el saldo representó el 5,4% de los ingresos totales, por encima del promedio de las jurisdicciones analizadas. En tanto, la Provincia mantuvo un resultado financiero superavitario, es decir, logró conservar un saldo favorable incluso después de contabilizar el pago de intereses de la deuda.
Menos ingresos y un margen fiscal más acotado
El desempeño cordobés se produjo en un contexto complejo para las finanzas provinciales. Según el relevamiento de Politikon Chaco, el conjunto de las jurisdicciones analizadas acumuló un superávit primario de alrededor de $1,66 billones y un superávit financiero de $189.749 millones durante el primer semestre.
Sin embargo, ambos resultados se redujeron respecto del mismo período de 2025. Los ingresos reales cayeron un 0,5% interanual, mientras que el gasto total permaneció prácticamente estable. El pago de intereses de deuda, además, presionó sobre las erogaciones y redujo el margen disponible.
La situación también aparece en el diagnóstico de Empiria Consultores, que advirtió que las provincias conservaron el equilibrio de sus cuentas, aunque con resultados más ajustados que un año atrás. De acuerdo con ese estudio, el superávit primario consolidado equivalió al 0,1% del Producto Bruto Interno (PBI) durante el primer semestre, frente al 0,2% registrado en igual período de 2025. El balance financiero, en tanto, pasó de un superávit del 0,1% del PBI al equilibrio.
Entre los factores que explican el deterioro, Empiria señaló la caída real de los ingresos y el comportamiento dispar de los gastos. Mientras las erogaciones en personal y jubilaciones aumentaron un 1% real, el gasto en obra pública se redujo un 4%.
El desafío de sostener las cuentas
El escenario plantea un desafío para las administraciones provinciales: sostener el equilibrio presupuestario en un contexto de menores recursos y, al mismo tiempo, atender las demandas de funcionamiento, infraestructura y servicios.
En el conjunto de las jurisdicciones, la caída de los recursos de origen nacional estuvo vinculada con una menor recaudación tributaria, especialmente de impuestos coparticipables como el IVA. También disminuyeron los ingresos de origen provincial, aunque con diferencias entre distritos.
En ese contexto, la evolución de Córdoba se destacó por el crecimiento de sus recursos y el mantenimiento de un saldo primario positivo. No obstante, los datos del semestre reflejan un panorama de menor holgura fiscal para las provincias y una mayor presión sobre las decisiones de gasto.
Los indicadores de Politikon Chaco describen el resultado de las cuentas provinciales durante el primer semestre, mientras que el ranking de Empiria evalúa la salud fiscal a partir de cuatro variables: autonomía de los ingresos, resultado primario, exposición financiera y calidad del gasto. Son mediciones distintas, por lo que los datos disponibles no permiten establecer con precisión la posición de Córdoba en el ranking de Empiria.
