Un relevamiento de PwC Argentina entre 164 organizaciones proyecta una suba promedio de las remuneraciones inferior al 30% estimado para los precios. El 65% de las firmas concentra las actualizaciones en períodos trimestrales o cuatrimestrales.
Las empresas argentinas prevén cerrar 2026 con aumentos salariales promedio del 27%, por debajo de la inflación anual proyectada, que se ubica entre el 30% y el 31%. La diferencia anticipa una nueva pérdida de poder adquisitivo para los trabajadores si las previsiones se cumplen.
El dato surge de un relevamiento de PwC Argentina, que consultó a 164 organizaciones de distintas industrias, tamaños y regiones del país. Las compañías elevaron sus expectativas de actualización salarial, aunque los incrementos previstos todavía quedarían por detrás de la evolución del costo de vida.
La estimación inflacionaria utilizada como referencia coincide con las proyecciones del Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
Ajustes trimestrales y cuatrimestrales, los más frecuentes
Más de la mitad de las empresas concentra las actualizaciones salariales en períodos de tres o cuatro meses. Según el informe, el 30% realiza ajustes trimestrales y el 35% los aplica cada cuatro meses.
En tanto, el 18% de las organizaciones actualiza las remuneraciones de manera semestral. Los esquemas mensuales representan el 8% y los bimestrales, el 6%. Abril, julio y octubre aparecen entre los meses más utilizados para revisar los salarios.
La periodicidad de los aumentos es uno de los factores que inciden en la evolución del ingreso real: cuando los ajustes quedan por debajo de la inflación acumulada entre revisiones, el poder de compra se deteriora hasta la siguiente actualización.
Diferencias según el puesto y el área de trabajo
El relevamiento también detectó diferencias acotadas en los incrementos acumulados durante el segundo semestre según el nivel jerárquico. Los aumentos fueron del 14% para los niveles superiores y del 15% para los niveles medios e inferiores.
Por áreas, el sector Comercial registró la mayor suba semestral, con un 16%, mientras que Producción mostró el incremento más moderado, del 13,8%.
Desde PwC Argentina señalaron que una mayor previsibilidad permite a las empresas planificar sus políticas de compensación, aunque todavía deben administrar presupuestos limitados y atender la pérdida de poder adquisitivo acumulada.
“Las organizaciones necesitan priorizar, sostener remuneraciones competitivas y preservar el talento y las capacidades que serán fundamentales para el futuro del negocio”, afirmó Damián Vázquez, socio líder de Management Consulting de la consultora.
Bonos y beneficios para complementar los salarios
Ante las limitaciones de los aumentos salariales, los mecanismos de remuneración variable y los beneficios adicionales mantienen un lugar relevante en las estrategias de las compañías.
El informe indica que casi nueve de cada diez empresas otorgan bonos. En promedio, esas compensaciones equivalen a 3,1 salarios para los niveles superiores, dos salarios para los niveles medios y 1,2 salarios para los puestos iniciales y operativos.
También crece la atención sobre el bienestar financiero de los empleados. El 28% de las organizaciones consultadas ofrece algún tipo de asistencia en esa materia y otro 20% evalúa incorporarla.
Entre las herramientas mencionadas figuran las capacitaciones en educación financiera, el asesoramiento personalizado y los préstamos o adelantos de sueldo.
Estos beneficios complementan las remuneraciones, pero las proyecciones del relevamiento muestran que los aumentos salariales previstos para el conjunto de 2026 seguirían sin alcanzar el ritmo esperado de la inflación.
