La raza Wagyu mostró sus características y su potencial para diversificar la producción ganadera argentina durante ArgenCarne 2026, la exposición que se desarrolla en la Rural de Río Cuarto.
La actividad incluyó un remate virtual organizado por la firma Alfredo S. Mondino, en el que el cabañero Carlos Lowenstein explicó las particularidades de estos bovinos de origen japonés, su adaptación a distintos ambientes y las posibilidades de incorporarlos a los rodeos mediante cruzamientos.
Durante su presentación, Lowenstein repasó el desarrollo de la raza en Argentina y destacó la importancia de conocer sus requerimientos para aprovechar sus atributos productivos. Entre sus características distintivas, señaló la capacidad de desarrollar un elevado nivel de marmoleo, una cualidad vinculada con la presencia de grasa intramuscular que diferencia a esta carne en el mercado.
Wagyu: origen japonés y adaptación a distintos ambientes
El término Wagyu significa «ganado japonés» y hace referencia a una raza con una extensa historia en su país de origen. Con el tiempo, su crianza se extendió a diferentes regiones del mundo, incluida Argentina, donde existen establecimientos que trabajan con animales puros y con cruzamientos destinados a incorporar sus características a otros rodeos.
Uno de los aspectos abordados por Lowenstein fue la adaptación de estos animales a diferentes condiciones climáticas y sistemas productivos. Aunque su origen está asociado a regiones de clima frío de Japón, actualmente hay criadores en distintas zonas del territorio argentino.
«La adaptación al medio es fundamental, lleva un proceso, lleva un tiempo, pero se puede lograr», explicó el cabañero. En ese sentido, mencionó la presencia de establecimientos dedicados a la raza en regiones que van desde la Patagonia hasta provincias del norte, como Salta, Formosa y Chaco.
El proceso de adaptación requiere planificación y conocimiento de las necesidades de los animales. La sanidad, el manejo y la alimentación son factores que deben considerarse al momento de incorporar genética Wagyu. Para quienes buscan comenzar a trabajar con esta alternativa, los cruzamientos con otras razas permiten avanzar de manera gradual.

El marmoleo, uno de los principales atributos de la raza
La capacidad de desarrollar marmoleo es una de las características más reconocidas del Wagyu. Este término describe la distribución de grasa intramuscular en la carne, un atributo que influye en sus propiedades y es valorado en segmentos del mercado que buscan productos diferenciados.
Según explicó Lowenstein, esta característica es resultado de un proceso de selección genética sostenido a lo largo del tiempo. «El Wagyu, como característica principal, te da la posibilidad de lograr un corte con un marmoleo superior a otras razas», sostuvo.
La incorporación de estos animales a los sistemas productivos argentinos apunta a desarrollar carnes con atributos específicos de calidad y sabor. Para avanzar en ese objetivo, el cabañero remarcó la importancia de planificar el trabajo y adecuar las prácticas de producción a los requerimientos de la raza.
En cuanto a su conformación, describió al Wagyu como un animal de estructura moderada. También mencionó la existencia de distintas líneas genéticas dentro de la variedad Japanese Black, entre ellas Tajima, Kedaka y Shimane, que presentan características particulares.
Cruzamientos y diversificación de la producción ganadera
El uso de genética Wagyu mediante cruzamientos representa una alternativa para productores interesados en diversificar sus rodeos y explorar nuevos segmentos comerciales. La decisión de incorporarla requiere evaluar las características del establecimiento, los objetivos productivos y las condiciones necesarias para desarrollar los animales.
La participación de la raza en ArgenCarne 2026 permitió acercar información sobre estas posibilidades a productores y otros actores de la cadena de la carne. La exposición, que se realiza en la Rural de Río Cuarto, reúne propuestas vinculadas con la producción ganadera y genera espacios para conocer experiencias y alternativas de desarrollo.
El remate virtual organizado por Alfredo S. Mondino formó parte de esas actividades, con una presentación centrada en las características de la raza y su potencial para la ganadería argentina.
La incorporación de nuevas alternativas genéticas requiere analizar cada sistema productivo y sostener un manejo adecuado. En ese marco, el Wagyu aparece como una opción para quienes buscan diferenciar su producción a partir de atributos específicos de la carne, especialmente el marmoleo, y evaluar oportunidades dentro de los mercados de mayor valor agregado.
