El intendente de Río Cuarto, Guillermo de Rivas, participó de la jornada “Diálogo y Desarrollo Regional con Justicia Social”, organizada por la Pastoral Social de la Diócesis de la Villa de la Concepción del Río Cuarto. El encuentro se realizó en la Casa del Laico y reunió a representantes políticos, eclesiásticos, empresariales, gremiales, legislativos y sociales para reflexionar sobre el desarrollo regional, la cultura del trabajo y la integración.
Bajo el lema «Consolidar una cultura del trabajo, la integración social y el diálogo en marcos solidarios», la actividad propuso un espacio de intercambio sobre los desafíos de las comunidades de la región y el papel de las instituciones en la construcción de políticas orientadas a mejorar la calidad de vida.
Durante su intervención, De Rivas destacó la importancia del diálogo y la construcción de consensos en un contexto complejo. “Sin diálogo, sin escucha y sin la posibilidad de construir consensos para las cosas importantes esto no nos conduce a nada”, sostuvo.
El mandatario también señaló que Río Cuarto tiene una tradición de diálogo que constituye un recurso para afrontar las dificultades actuales. “Río Cuarto es una ciudad de diálogo y ese es un activo de la ciudad que tenemos que destacar porque nos permite en estos tiempos estar más unidos para sostener la situación en tiempos complejos”, afirmó.
De Rivas: el Estado y la atención de las necesidades básicas
El intendente también vinculó la gestión pública con los principios de la Doctrina Social de la Iglesia y planteó que las decisiones políticas deben tener como objetivo central mejorar las condiciones de vida de la población, especialmente de los sectores más vulnerables.
En ese sentido, sostuvo que las herramientas de gestión deben estar al servicio de las personas y no convertirse en un fin en sí mismas. Además, remarcó la responsabilidad estatal de garantizar la atención de las necesidades básicas cuando las personas no pueden cubrirlas por sus propios medios.
“Cualquier otra herramienta o decisión que se tome tiene que ser un medio para un fin, para mejorar la calidad de vida de aquellos que menos tienen, que necesitan el acompañamiento, y que cuando no se puedan autosustentar es el Estado quien tiene la responsabilidad de atender las necesidades básicas”, expresó De Rivas.
La jornada contó con la participación del obispo diocesano, monseñor Adolfo Uriona, quien puso el foco en la necesidad de pensar el desarrollo desde una perspectiva integral, que contemple las dimensiones económicas y sociales de las comunidades.
La Iglesia planteó la necesidad de un desarrollo integral
Durante su exposición, Uriona advirtió que el crecimiento económico no alcanza por sí solo para garantizar el bienestar de la población. “El desarrollo no se reduce al mero crecimiento económico”, señaló, y agregó que una mirada centrada exclusivamente en indicadores financieros “corre el riesgo de volverse inhumano”.
El obispo explicó que la actividad forma parte de una iniciativa impulsada por los obispos de la región Centro para difundir los principios de la Doctrina Social de la Iglesia en distintos ámbitos de la sociedad.
“Esto está en el marco de lo que nos propusimos los obispos de la región centro de cómo hacer conocer en nuestros distintos ámbitos la doctrina social de la Iglesia”, manifestó.
El planteo puso en discusión el vínculo entre desarrollo, dignidad humana, trabajo e integración social, ejes que atravesaron las distintas intervenciones de la jornada.
Los intendentes destacaron el rol de los municipios
También participaron los intendentes de Berrotarán, Federico Soto, y de Sampacho, Franco Suárez, quienes hicieron hincapié en la responsabilidad de los gobiernos locales en la implementación de políticas públicas y la prestación de servicios esenciales.
Soto sostuvo que la persona debe ocupar un lugar central en las decisiones municipales. En particular, destacó la importancia de las políticas vinculadas con la salud, la educación y la atención durante la primera infancia.
“La persona es el epicentro de cada política pública que se lleve a cabo desde el municipio”, afirmó. Además, mencionó el cuidado desde el embarazo y la asistencia hospitalaria como componentes de un abordaje integral de las necesidades de la población.
Por su parte, Suárez señaló que los municipios afrontan diariamente tareas vinculadas con los servicios y la infraestructura, que resultan fundamentales para la vida cotidiana de los vecinos.
“Tratar de mejorarle la vida a la gente acercando obra pública y servicios públicos de calidad, creo que eso genera integración”, expresó el intendente de Sampacho.
Una convocatoria con referentes de la región
La actividad reunió, además, al coordinador de la Pastoral Social, padre Gustavo Humarán; a los referentes de ese espacio Miguel Ángel Besso y Daniel Giménez; y a funcionarios municipales y provinciales, legisladores nacionales y provinciales, representantes de los sectores productivos y gremiales, organizaciones sociales, integrantes de la comunidad educativa, referentes de seguridad y jóvenes.
Hacia el cierre del encuentro, Humarán entregó una distinción institucional a De Rivas en reconocimiento por su acompañamiento y participación durante la jornada.
El encuentro tuvo como eje la búsqueda de puntos de acuerdo entre distintos sectores para abordar los desafíos del desarrollo regional desde una perspectiva que articule trabajo, integración social, servicios públicos y justicia social.
