Durante una exposición en el foro Nueva Economía Fórum, el Presidente argentino cuestionó al Gobierno español, volvió a criticar la justicia social y el Estado de bienestar, y vinculó la inmigración con la inseguridad. También destacó cifras de pobreza y déficit de su gestión y lanzó nuevas acusaciones contra Cristina Kirchner y el periodismo.
El presidente Javier Milei volvió a confrontar con el jefe del Gobierno español, Pedro Sánchez, durante una disertación en Madrid, donde defendió las reformas económicas de su administración y cuestionó las políticas de bienestar europeas. La exposición tuvo lugar en el foro Nueva Economía Fórum y estuvo atravesada por críticas al socialismo, la intervención estatal y el rumbo político de Occidente.
Consultado sobre la posibilidad de mantener un encuentro institucional con Sánchez o reunirse con el rey Felipe VI, el mandatario argentino descartó una reunión con el jefe del Ejecutivo español y lanzó una serie de acusaciones personales. “Cuando vengo a España no voy a ir a ver a un delincuente ladrón como Pedro Sánchez”, afirmó.
Luego, profundizó sus cuestionamientos al Gobierno socialdemócrata y sostuvo que los españoles tienen una “deuda de honor” con su país por mantener a los socialistas en el poder.
Críticas al Estado de bienestar y la inmigración
Milei también volvió sobre uno de los ejes centrales de su discurso político: el rechazo a la justicia social y a la expansión del gasto público. Según planteó, las políticas de redistribución de ingresos requieren mayores impuestos, endeudamiento o emisión monetaria, por lo que cuestionó que puedan justificarse en nombre de la solidaridad.
En ese marco, defendió el rumbo económico de su Gobierno y contrapuso su visión liberal con los modelos de intervención estatal. También afirmó que las políticas de bienestar pueden restringir la libertad individual y favorecer el crecimiento del poder político.
Otro tramo de la exposición estuvo dedicado a la inmigración en Europa. El Presidente vinculó las políticas migratorias con un deterioro de la seguridad y de las condiciones de vida, especialmente para las mujeres. “Las calles se volvieron más inseguras”, sostuvo, al advertir sobre las consecuencias de lo que definió como una política migratoria irresponsable.
Sus declaraciones se inscribieron en un debate que atraviesa a varios países europeos sobre inmigración, integración y seguridad, aunque durante la exposición no presentó datos que permitieran dimensionar las afirmaciones sobre el impacto específico en la criminalidad.
El balance económico de Milei
En el plano local, el mandatario defendió los resultados de su programa económico y destacó las medidas aplicadas para reducir el déficit fiscal y la presión estatal.
Milei afirmó que su Gobierno eliminó el déficit del Tesoro durante el primer mes de gestión y el cuasifiscal en seis meses. También aseguró que la presión estatal se redujo en cerca de 20 puntos del Producto Bruto Interno (PBI).
En materia social, sostuvo que la pobreza pasó del 57% al 32% y que la indigencia descendió del 20% al 6%. El Presidente utilizó esas cifras para argumentar que su programa económico permitió mejorar los indicadores sociales. Las cifras fueron parte de su exposición y requieren considerar los períodos y las metodologías de medición correspondientes para evaluar su evolución.
Nuevos cruces con Cristina Kirchner y la prensa
La intervención incluyó además críticas a la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien Milei volvió a calificar con términos despectivos. En ese contexto, comparó la proporción de jóvenes que, según afirmó, querían emigrar del país durante el Gobierno anterior con la situación actual.
El Presidente también cuestionó al diario Clarín y a periodistas, a quienes acusó de actuar en coordinación con dirigentes políticos para perjudicar a su administración.
La exposición en Madrid volvió a mostrar el perfil confrontativo del mandatario argentino en el escenario internacional, con un discurso que combinó la defensa de su programa económico, las críticas a la izquierda y al Estado de bienestar, y los cuestionamientos a sus adversarios políticos y a sectores de la prensa.
