La oposición no consiguió los 129 legisladores necesarios para debatir la emergencia en discapacidad, el endeudamiento familiar y el rechazo al DNU 70/23. La ausencia de diputados que responden a gobernadores aliados de la Casa Rosada fue clave, mientras el oficialismo prepara una sesión propia para el 21 de octubre.
La Cámara de Diputados no pudo sesionar este jueves por falta de quórum, luego de que solo 121 legisladores ocuparan sus bancas, ocho menos de los necesarios para abrir el debate. La convocatoria opositora buscaba tratar la prórroga de la Emergencia en Discapacidad, iniciativas vinculadas al endeudamiento de las familias y el rechazo al DNU 70/23.
La sesión fracasó en paralelo a la quinta Marcha Federal Universitaria, que reunió a manifestantes en las inmediaciones del Congreso. Los bloques de Unión por la Patria, el Frente de Izquierda, la Coalición Cívica, Encuentro Federal y sectores de Provincias Unidas habían sostenido la convocatoria, aun cuando anticipaban dificultades para reunir el número necesario.
Entre las ausencias estuvieron los bloques del PRO, la UCR y el MID, además de legisladores que responden a gobernadores con vínculos políticos y negociaciones abiertas con el Gobierno nacional. También faltaron diputados de los espacios provinciales Independencia, Argentina Federal y Provincias Unidas, con representantes de Tucumán, Misiones, Salta, Santa Fe, Córdoba y otras jurisdicciones.
La oposición buscaba exponer el posicionamiento de esos legisladores frente a una agenda sensible para el oficialismo. Las miradas estaban puestas, entre otros, en los gobernadores Gustavo Sáenz, Hugo Passalacqua, Osvaldo Jaldo y Maximiliano Pullaro, cuyos diputados podían resultar decisivos para habilitar la sesión.
En el caso de Córdoba, los legisladores que responden al gobernador Martín Llaryora tenían previsto dar quórum, aunque no acompañarían el rechazo al DNU. Una postura similar se esperaba de los diputados vinculados al mandatario catamarqueño Raúl Jalil.
El Gobierno prepara su propia sesión
La convocatoria opositora se produjo luego de que un fallo de la Corte Suprema dejara vigente la derogación de la Ley de Tierras dispuesta por el DNU 70/23. La decisión reactivó la disputa legislativa por el decreto, que modificó o derogó alrededor de 300 normas.
Frente a la posibilidad de una derrota parlamentaria, La Libertad Avanza desplegó una estrategia para contener a sus aliados. El oficialismo convocó a una sesión para el 21 de octubre, con discapacidad y endeudamiento familiar entre los temas previstos, y sumó iniciativas vinculadas a la propiedad privada y a la restitución de la Ley de Tierras.
La nueva agenda abrió una alternativa para los gobernadores que buscaban evitar un enfrentamiento directo con la Casa Rosada, en medio de las negociaciones por el Presupuesto y los acuerdos políticos.
Tras el fracaso de la sesión, el presidente de la Cámara, Martín Menem, cuestionó a la oposición en redes sociales y sostuvo que había intentado frenar el rumbo del país. Mientras tanto, los bloques opositores buscaron convertir las ausencias en una señal política sobre los apoyos con los que cuenta el Gobierno de Javier Milei en el Congreso.
