El proyecto enviado al Congreso proyecta una inflación del 18%, un dólar de $1.847,6 para diciembre y un crecimiento del 4%. Un informe analizó cómo esas variables y los cambios en programas oficiales podrían afectar a las pequeñas y medianas empresas.

El proyecto de Presupuesto 2027 presentado por el Gobierno nacional establece un escenario de inflación del 18%, crecimiento del 4% y un tipo de cambio mayorista estimado en $1.847,6 para diciembre de 2027. El impacto de esas variables será especialmente relevante para las PyMEs, que deberán definir sus estrategias de costos, ventas, financiamiento e inversiones sobre esas referencias.

Un informe elaborado por Colossus Lab analizó el proyecto y relevó los principales cambios en programas vinculados con las pequeñas y medianas empresas, además de proyectar el comportamiento de algunos de sus principales indicadores.

Qué pasa con los programas para PyMEs

El proyecto contempla incrementos en distintas partidas destinadas a capacitación, innovación, tecnología e industria. Sin embargo, el aumento nominal no siempre supera la inflación proyectada.

Entre los principales cambios se encuentran:

  • Capacitación laboral: el presupuesto crecería un 500% en términos reales, hasta alcanzar los $293.700 millones.
  • Agencia I+D+i: tendría un aumento real cercano al 18%, con $40.700 millones.
  • INPI: recibiría $23.200 millones más, aunque el incremento real sería del 12%.
  • Cadenas agroindustriales: la partida crecería un 7% real, hasta $106.000 millones.
  • Programas TIC: tendrían una caída real del 4%, pese al aumento nominal de los fondos.
  • INTI: el presupuesto implicaría una baja real del 9%, hasta $86.400 millones.
  • Industria, comercio y PyME: sería uno de los sectores más afectados, con una caída real estimada del 10% y una asignación de $69.600 millones.

Ventas, costos y crédito

El escenario macroeconómico también plantea distintos desafíos para las empresas.

Según el análisis de Colossus Lab, una PyME debería incrementar sus ventas nominales alrededor de un 22% para combinar el crecimiento real del 4% previsto en la economía con una inflación del 18%.

En materia de costos, la evolución de los salarios estará vinculada a las negociaciones paritarias y al sendero inflacionario. Mientras tanto, los insumos importados podrían abaratarse alrededor de un 2% en términos reales, debido a que el tipo de cambio proyectado crecería menos que los precios.

El escenario también presenta un desafío para las exportaciones, ya que una evolución del dólar por debajo de la inflación puede elevar los costos medidos en moneda extranjera.

Para el crédito en pesos, en cambio, el informe plantea un escenario diferente. Con una inflación anual proyectada del 18%, las líneas a tasa fija podrían resultar más previsibles para las empresas que necesiten financiar capital de trabajo.

Las estimaciones corresponden al escenario planteado en el proyecto de Presupuesto y podrían modificarse durante el tratamiento legislativo. El proyecto fue enviado al Congreso el 15 de septiembre y comenzará a debatirse en Diputados durante octubre.

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