Fue a pedido de la empresa, luego de vencer los plazos administrativos para la conciliación obligatoria.

La Justicia ordenó la restitución de la planta de FATE ubicada en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, luego de hacer lugar a un recurso presentado por los propietarios de la empresa. La resolución fue adoptada por la Sala 2 de la Cámara de Apelaciones y Garantías de San Isidro.

El predio permanece ocupado desde el 18 de febrero por trabajadores nucleados en el Sindicato Único de Trabajadores del Neumático (SUTNA), después de que la compañía comunicara su decisión de finalizar las operaciones en ese establecimiento.

La medida judicial se produjo luego del vencimiento de los plazos administrativos correspondientes a la conciliación obligatoria, tanto en el ámbito nacional como provincial, sin que las instancias de negociación permitieran alcanzar un acuerdo para destrabar el conflicto.

Qué resolvió la Justicia

Según la resolución, el tribunal hizo lugar al planteo formulado por la representación legal de FATE y dispuso la devolución del inmueble a sus propietarios. La decisión permite avanzar con el desalojo de la planta que permanece ocupada desde febrero.

Los magistrados, sin embargo, aclararon que la medida adoptada tiene alcance sobre la restitución del inmueble y no implica una definición sobre el fondo del conflicto laboral entre la empresa y sus trabajadores.

El conflicto se inició tras el anuncio del cierre de la planta y la desvinculación del personal. Desde el sindicato sostienen que la situación constituye un lockout patronal, mientras que la empresa argumentó su decisión en el contexto de la actividad y su situación operativa.

La situación de los trabajadores

De acuerdo con información atribuida a la representación legal de FATE, la empresa presentó certificaciones contables notificadas ante ARCA para acreditar que entre febrero y mayo se formalizaron alrededor de 900 bajas voluntarias.

A partir de esa documentación, la compañía sostuvo que la cantidad de trabajadores que rechazaron los acuerdos y permanecieron formalmente vinculados al conflicto se redujo a 196 personas despedidas.

La empresa también sostiene que, como consecuencia de las bajas y desvinculaciones formalizadas durante ese período, actualmente no cuenta con trabajadores en relación de dependencia en la planta de Virreyes.

La situación es cuestionada por el SUTNA, que mantiene su reclamo en torno al cierre de la planta y las consecuencias laborales derivadas de la decisión empresarial.

La resolución judicial conocida este jueves permite la restitución de las instalaciones, pero deja abierta la discusión sobre las cuestiones laborales planteadas por las partes.

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