El empleado de planta asignado al bloque de la UCR fue detenido por orden de la fiscal Ingrid Vago. El oficialismo analiza pedir la renuncia de Alejandra Ferrero y el radicalismo rechaza comparaciones con el caso Flores.

El empleado de planta de la Legislatura de Córdoba Omar Ludueña fue detenido este viernes por orden de la fiscal de Delitos contra la Integridad Sexual de 2° Turno, Ingrid Vago, en el marco de una investigación por presunto abuso sexual.

Ludueña, quien cumplía tareas administrativas en una oficina vinculada al bloque de la UCR, se presentó pasadas las 18 en el Polo de la Mujer, acompañado por su abogado, Mario Rey, donde se concretó la detención.

La Fiscalía le atribuye “abuso sexual continuado en concurso ideal con el delito de promoción a la corrupción de menores calificada”. La investigación se inició a partir de una denuncia por hechos que presuntamente habrían ocurrido entre 2016 y 2017, cuando una de las denunciantes tenía 14 años.

La fiscalía también evalúa otros elementos de la causa y, según trascendió, existen sospechas sobre la posible existencia de otras víctimas dentro del mismo entorno familiar.

Ludueña negó las acusaciones

Antes de ser detenido, Ludueña aseguró que es inocente y rechazó las acusaciones formuladas en su contra.

El empleado legislativo sostuvo que las denunciantes son sus hermanas de crianza y afirmó que cuenta con testigos y pruebas para defenderse.

“Niego la denuncia y lo que han dicho porque no es verdad. Nunca hice nada con ella”, manifestó.

Su abogado, Mario Rey, aseguró además que Ludueña permaneció a disposición de la Justicia y explicó que no se encontraba en su domicilio al momento del procedimiento porque había sido advertido de una movilización en su contra.

La causa abrió otra pelea política

La detención trasladó rápidamente el conflicto al ámbito de la Legislatura, donde distintos sectores del oficialismo cuestionaron la permanencia de Ludueña como empleado del cuerpo.

El trabajador ingresó al Poder Legislativo en 2011 como contratado de la entonces legisladora Elisa Caffaratti y desde 2015 integra la planta permanente. Desde diciembre de 2023 se encontraba asignado a tareas administrativas en la oficina de Alejandra Ferrero, legisladora de la UCR.

El presidente del bloque oficialista, Facundo Torres, junto a otros legisladores del PJ, cuestionó al radicalismo y planteó la posibilidad de reclamar la renuncia de Ferrero. El planteo reavivó la disputa política que había enfrentado a ambos bloques por el caso del legislador Ramón Flores, investigado en una causa vinculada a presuntos abusos en Villa de María de Río Seco.

Torres cuestionó la postura que había asumido la UCR en aquella oportunidad y sostuvo que los radicales habían reclamado sanciones políticas antes de que existiera una resolución judicial.

Desde el radicalismo rechazaron la comparación. El presidente del bloque de la UCR, Matías Gvozdenovich, sostuvo que “no somos iguales. No hay nada que comparar” y defendió el accionar de Ferrero y Caffaratti.

Según Gvozdenovich, ambas legisladoras denunciaron oportunamente la situación, se pusieron a disposición de la Justicia y solicitaron medidas dentro de la Legislatura. El radicalismo también remarcó que Ferrero había pedido apartar a Ludueña de su oficina.

La detención del empleado legislativo vuelve así a colocar a la Legislatura de Córdoba en el centro de una disputa política entre el oficialismo y la oposición, esta vez a partir de una investigación judicial que todavía se encuentra en curso.

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