APROSS y el Ministerio de Salud de la Provincia participaron de un encuentro organizado por la Clínica Regional del Sud para concientizar a la comunidad sobre los síntomas de alerta y la importancia de actuar rápidamente ante un accidente cerebrovascular. Durante la actividad se presentó el trabajo articulado entre el sistema público y privado para fortalecer la prevención, la atención oportuna y la capacidad de respuesta frente a una patología en la que cada minuto cuenta.
La ciudad de Río Cuarto fue sede de una jornada destinada a informar, prevenir y brindar herramientas para actuar ante un accidente cerebrovascular (ACV). El encuentro, organizado por la Clínica Regional del Sud, se desarrolló en el Centro Cultural Viejo Mercado e incluyó conferencias, paneles, conversatorios y un circuito de vida saludable orientado a la prevención.
La apertura estuvo a cargo de Rodrigo Carrizo, gerente administrativo de la Clínica Regional del Sud. También participaron Facundo Barrabino, director general de Prestaciones Asistenciales y Control de Gestión de APROSS, y el doctor Fabio Guachino, jefe de jurisdicción sanitaria del Ministerio de Salud de la Provincia.
Durante la presentación se explicó el trabajo interinstitucional que llevan adelante el Ministerio de Salud, APROSS, la red de hospitales provinciales y los prestadores privados para brindar una respuesta coordinada a la comunidad y, particularmente, a los afiliados del seguro de salud.
La Clínica Regional del Sud ocupa un lugar estratégico dentro de esta articulación, como institución de referencia y prestadora de APROSS para los afiliados del sur provincial.
Una respuesta coordinada para una patología tiempo-dependiente
El ACV requiere atención inmediata: cada minuto transcurrido desde la aparición de los primeros síntomas aumenta el riesgo de secuelas, discapacidad y mortalidad. Por eso, resulta fundamental contar con equipos capacitados, instituciones articuladas y circuitos de atención que permitan actuar con rapidez.
En este sentido, las jornadas contribuyen a visibilizar los síntomas de alerta y a brindar herramientas para que tanto la persona afectada como quienes se encuentran a su alrededor puedan reconocerlos y solicitar asistencia médica urgente.
El primer conversatorio estuvo a cargo de la doctora Pamela Dorrego, referente de la Red Provincial de ACV del Ministerio de Salud. Durante su exposición, destacó la necesidad de involucrar a toda la comunidad: “Es una patología tiempo-dependiente que genera altos índices de discapacidad y mortalidad.
Actualmente vemos que también afecta a muchas personas jóvenes, en plena edad productiva, y sus consecuencias alcanzan no solo al paciente, sino también a su familia y a toda la sociedad”.
Dorrego remarcó que el ACV puede tratarse si la persona llega a tiempo a una institución preparada: “El reconocimiento de los síntomas es fundamental. Si el paciente no consulta rápidamente, puede llegar fuera de la ventana terapéutica y limitar las posibilidades de intervención”.
Asimismo, explicó que el programa Córdoba Cardio-Neuroprotegida busca informar y concientizar, debido a que la comunidad constituye el primer eslabón en la activación del sistema de respuesta sanitaria.
Una red provincial con participación pública y privada.
Por su parte, Facundo Barrabino señaló que la actividad forma parte de las políticas sanitarias impulsadas por el gobernador Martín Llaryora para fortalecer la atención en todo el territorio provincial. “APROSS y el Ministerio de Salud vienen trabajando conjuntamente en la Red Provincial de ACV, a la que se incorporan instituciones públicas y privadas. La invitación de la Clínica Regional del Sud, uno de nuestros prestadores de referencia en el interior, nos permite compartir los avances realizados y continuar desarrollando el programa Córdoba Cardio-Neuroprotegida”.
La capacitación y la concientización comunitaria son componentes esenciales para reducir los tiempos de respuesta. Reconocer los síntomas, comunicarse con el sistema de emergencias y acudir de inmediato a un centro de salud puede disminuir el riesgo de muerte y de secuelas permanentes.
