La Canasta de Personas Mayores elaborada por la Defensoría del Pueblo de Córdoba alcanzó los $692.019,38. La jubilación mínima, con el bono incluido, llegó a $481.989,33 y cubrió apenas el 69,65% de ese costo. Medicamentos, alimentos y servicios públicos concentraron más de dos tercios del gasto.
La Canasta de Personas Mayores de julio de 2026 alcanzó los $692.019,38 mensuales, según el informe elaborado por el Área de Estadísticas de la Defensoría del Pueblo de la Provincia de Córdoba.
El relevamiento busca estimar cuánto necesita una persona mayor para afrontar un conjunto de gastos considerados básicos y comparar ese valor con el ingreso disponible de quienes perciben la jubilación mínima nacional. Para el cálculo se contemplaron alimentos, medicamentos, limpieza y aseo personal, servicios públicos, recreación, transporte y vestimenta.
En julio, el ingreso de bolsillo de una persona que percibió la jubilación mínima nacional, sumando el bono de $70.000, fue de $481.989,33. De acuerdo con la medición, ese ingreso permitió cubrir el 69,65% de la canasta, mientras que quedó un faltante de $210.030,05 para afrontar la totalidad de los gastos considerados.
El dato adquiere mayor relevancia porque la canasta no contempla el alquiler de la vivienda. Por lo tanto, para una persona mayor que debe afrontar además un alquiler, la diferencia entre sus ingresos y el costo mensual necesario para cubrir sus necesidades sería todavía mayor.
Medicamentos, alimentos y servicios: los principales gastos
Tres rubros concentran el mayor peso dentro de la canasta: medicamentos, alimentos y servicios públicos. En conjunto representan el 67,63% del costo total.
Los medicamentos son el componente de mayor incidencia, con un gasto mensual estimado de $194.855,22. Le siguen los alimentos, con $157.936,66, y los servicios públicos, con $115.239,29. Entre los tres conceptos suman $468.031,16 mensuales.
Alimentación: casi un tercio de la jubilación
La estimación para alimentos toma como referencia la Canasta Básica Alimentaria elaborada por la propia Defensoría. Para una persona mayor de 61 años se utiliza una equivalencia de consumo de 0,72 respecto de un adulto de entre 30 y 60 años.
En julio, la alimentación básica para una persona mayor fue estimada en $157.936,66, equivalente al 32,77% del ingreso de bolsillo de una jubilación mínima con bono. Es decir, aproximadamente un tercio de ese ingreso se destinó a cubrir únicamente los alimentos básicos.
El informe también recupera datos de una encuesta realizada por la Defensoría en agosto de 2025. Entre las personas mayores que señalaron que sus ingresos no alcanzaban para cubrir sus gastos, el 91% manifestó haber reducido algún consumo. El principal recorte correspondió a la compra de alimentos, mencionado por el 35% de los encuestados.
Los medicamentos, el gasto más pesado
El rubro medicamentos demandó $194.855,22 mensuales, de acuerdo con el criterio adoptado por la Defensoría para esta canasta.
El informe utiliza datos del Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Córdoba y distingue dos aproximaciones. Por un lado, información de PAMI indica un consumo promedio de 3,5 recetas mensuales. Por otro, relevamientos y casos testigo del Colegio de Farmacéuticos estiman un consumo promedio de cinco recetas mensuales, con un costo total de $194.855,22. La Defensoría toma este segundo valor como referencia para su cálculo.
Ese gasto representa el 40,43% de una jubilación mínima con bono.
Servicios públicos: otros $115 mil al mes
La electricidad, el gas natural y el agua potable representaron conjuntamente $115.239,29 durante julio.
La estimación contempla consumos correspondientes a las categorías más bajas en la provincia de Córdoba. El monto se compone de:
- Energía eléctrica: $49.978,11.
- Gas natural: $49.980,71.
- Agua potable: $15.280,47.
El conjunto de estos servicios representó el 23,91% del ingreso de bolsillo de una persona que percibe la jubilación mínima más el bono.
Limpieza y aseo: casi $80 mil
La canasta también contempla los gastos vinculados con la limpieza del hogar y el aseo personal.
Los productos de limpieza fueron estimados en $21.089,15 mensuales, mientras que los artículos de aseo personal alcanzaron los $26.786,12.
A estos valores se suma el costo de una empleada de casas particulares durante ocho horas mensuales, estimado en $31.971,60.
Así, el gasto total de limpieza y aseo personal llegó a $79.846,87, equivalente al 16,57% de la jubilación mínima con bono.
Recreación y transporte también forman parte de la canasta
La medición incorpora además gastos vinculados con la recreación y la participación social. Para este rubro se consideró una entrada mensual al cine y la realización de un taller para jubilados y pensionados.
El gasto estimado alcanzó los $52.553,33 mensuales, equivalente al 10,90% del ingreso previsional.
En transporte, la Defensoría contempla los beneficios existentes para personas mayores y, por ello, no asigna un costo a los viajes cubiertos por el Boleto para Adultos Mayores (BAM). Sin embargo, incorpora cuatro viajes mensuales en taxi, con un costo estimado de $50.000.
Ese monto representa el 10,37% de la jubilación mínima con bono.
Vestimenta: más de $41 mil mensuales en promedio
Para calcular el costo de la indumentaria se seleccionaron prendas de uso habitual y se estimó su renovación a lo largo de un año.
El costo anual promedio entre la vestimenta femenina y masculina fue de $499.056,17. Al prorratearlo en 12 meses, el gasto mensual promedio llegó a $41.588,01, equivalente al 8,63% del ingreso de bolsillo de una jubilación mínima con bono.
Una brecha de más de $210 mil
El resultado general del relevamiento muestra una diferencia significativa entre los ingresos y el costo estimado de las necesidades básicas.
Con una canasta de $692.019,38 y un ingreso previsional de $481.989,33, una persona mayor que percibe la jubilación mínima tuvo en julio una brecha de $210.030,05.
En términos simples, por cada $100 necesarios para cubrir los gastos incluidos en la medición, el ingreso previsional permitió afrontar $69,65, mientras que los $30,35 restantes debieron ser cubiertos mediante otros ingresos, ahorros, asistencia familiar u otras fuentes.
El informe de la Defensoría advierte, además, que se trata de una estimación de gastos básicos y que el alquiler no está incluido. Para quienes deben afrontar ese costo, la distancia entre el ingreso previsional y el dinero necesario para sostener los gastos mensuales resulta todavía mayor.

