La Perla permitió identificar los restos de Alejandro Jerez Bodereau, secuestrado en 1976. Tenía 22 años y trabajaba en IKA-Renault.
El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) identificó los restos de Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau, secuestrado el 5 de mayo de 1976, durante la última dictadura cívico-militar. El hallazgo se produjo en la zona conocida como Loma del Torito, dentro de la Reserva Natural Militar La Calera, donde funcionó el centro clandestino de detención, tortura y exterminio La Perla.
La identificación fue confirmada este viernes por el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba, a cargo del juez Miguel Hugo Vaca Narvaja. La familia de Jerez Bodereau ya fue notificada sobre el resultado de los estudios.
Con esta identificación, ya son 30 las personas desaparecidas cuyos restos fueron recuperados e identificados en el marco de las tareas desarrolladas por el EAAF en los terrenos vinculados con La Perla. En tanto, permanecen cinco perfiles correspondientes a restos hallados que todavía no pudieron ser identificados.
El hallazgo en Loma del Torito
Los restos óseos fueron recuperados como parte de la investigación judicial sobre enterramientos clandestinos en el predio donde funcionó La Perla. Las tareas de búsqueda en Loma del Torito comenzaron en septiembre de 2025 y continúan en una segunda etapa.
De acuerdo con la información difundida por el EAAF, durante las exploraciones se recuperaron restos óseos dispersos y se obtuvieron perfiles genéticos correspondientes a 35 hombres y mujeres. El material fue analizado en el Laboratorio de Genética Forense del organismo y comparado con muestras de referencia aportadas por familiares y con perfiles del Banco Nacional de Datos Genéticos (BNDG).
En el caso de Jerez Bodereau, esa comparación permitió establecer científicamente que los restos recuperados correspondían al joven desaparecido en 1976.
El trabajo forma parte de una causa que tramita ante el Juzgado Federal N° 3 de Córdoba y cuenta con la participación de distintas instituciones. Entre ellas se encuentran el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de Córdoba, la Universidad Nacional de Río Cuarto (UNRC), la Universidad Nacional de Córdoba y organismos provinciales y municipales.
Quién era Alejandro Jerez Bodereau
Alejandro Ernesto Jesús Jerez Bodereau nació el 30 de julio de 1953 en la ciudad de Buenos Aires. Al momento de su secuestro tenía 22 años, trabajaba como empleado de IKA-Renault y había cursado los primeros años de la carrera de Psicología en la Universidad Nacional de Córdoba (UNC).
También era padre de una hija, María Alejandra Jerez.
El 5 de mayo de 1976 fue secuestrado junto con su pareja, Susana Noemí Huarte, de 21 años, en la pensión del barrio Alberdi donde ambos vivían.
Huarte, conocida como “La Pato”, estaba embarazada de aproximadamente dos meses y medio cuando fue secuestrada. De acuerdo con las investigaciones, se estima que dio a luz durante su cautiverio entre noviembre y diciembre de 1976. Su hijo o hija continúa siendo buscado por Abuelas de Plaza de Mayo.
En el marco de la investigación judicial existen testimonios que señalaron que Jerez Bodereau había sido visto en La Perla, uno de los principales centros clandestinos de detención que funcionaron en Córdoba durante la última dictadura.
Una investigación que permitió recuperar 30 identidades
La identificación de Jerez Bodereau se suma a otros hallazgos realizados durante 2026. En marzo, el Juzgado Federal N° 3 había informado la identificación de 12 personas, mientras que en mayo se habían comunicado otras 17 identificaciones.
La nueva identificación eleva a 30 el número de personas desaparecidas cuyos restos fueron recuperados y reconocidos en el marco de estos trabajos. Todavía quedan cinco personas cuyos restos fueron hallados pero permanecen sin identificar.
El juez Vaca Narvaja explicó que, tras el hallazgo, se realizaron los estudios antropológicos y genéticos correspondientes en los laboratorios del EAAF. Los resultados permitieron establecer la identidad de Jerez Bodereau.
Las tareas de búsqueda e identificación se desarrollan con el aporte de especialistas de distintas instituciones. Entre ellos se encuentra el geólogo Guillermo Sagripanti, de la Universidad Nacional de Río Cuarto, cuyo trabajo forma parte del abordaje interdisciplinario de la investigación.
El EAAF también mantiene abierta una convocatoria dirigida a familiares de personas desaparecidas entre 1974 y 1983 para aportar muestras de sangre de manera confidencial, gratuita y voluntaria. El objetivo es ampliar las posibilidades de identificación de los restos recuperados.


