El Gobierno de Donald Trump habilitó un contingente adicional de 300.000 toneladas para contener los precios internos. La Argentina no podrá acceder porque ya cuenta con un cupo específico.

Estados Unidos habilitará desde el 1 de septiembre un nuevo cupo temporal para importar 300.000 toneladas de carne vacuna, con el objetivo de aumentar la oferta y contener los precios internos. Sin embargo, la Argentina quedó excluida del beneficio.

El contingente adicional fue establecido por un decreto del presidente Donald Trump y podrá ser utilizado por exportadores de Brasil, Paraguay, Irlanda, Japón y los Países Bajos.

La Argentina, junto con Uruguay, Australia y Nueva Zelanda, no fue incluida debido a que ya dispone de contingentes específicos acordados con Estados Unidos. En el caso argentino, el cupo fue ampliado en febrero de 20.000 a 80.000 toneladas anuales sin aranceles.

La nueva medida responde a la situación del mercado estadounidense, donde el stock ganadero se encuentra en su nivel más bajo en 75 años. Además, el Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) proyecta una caída del 4% en la producción de carne vacuna hacia fines de diciembre respecto del año anterior.

La menor oferta está vinculada principalmente con sequías e incendios forestales en zonas productoras y con las restricciones aplicadas al ingreso de ganado desde México para evitar la propagación del gusano barrenador del Nuevo Mundo.

Con el nuevo contingente, Washington busca incrementar en aproximadamente 10% la oferta de carne importada y que esos productos lleguen al mercado con un descuento del 25% respecto de los precios habituales de importación.

El cupo tendrá una vigencia de 90 días y estará dividido en tres tramos de 100.000 toneladas. El primero comenzará el 1 de septiembre, el segundo el 1 de octubre y el tercero el 31 de octubre, hasta agotar el stock o finalizar el 30 de noviembre.

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