Un relevamiento de la UNC sobre 1.600 casos mostró que el endeudamiento se volvió una herramienta para sostener gastos cotidianos como alimentos y servicios.
La situación económica de los hogares cordobeses se refleja en la dificultad para llegar a fin de mes. Según un relevamiento realizado por investigadores de la Universidad Nacional de Córdoba (UNC), a 7 de cada 10 personas se les agotan los ingresos el día 20 de cada mes o antes.
El estudio, denominado “La gestión de la crisis en los hogares cordobeses”, fue realizado sobre 1.600 casos en distintos puntos de la provincia. El trabajo también detectó que el 70% de las personas consultadas pidió al menos un préstamo durante los últimos dos años.
Los investigadores señalaron que el endeudamiento dejó de estar asociado principalmente a la adquisición de bienes o a consumos extraordinarios y pasó a funcionar como una herramienta para sostener los gastos cotidianos. Casi la mitad de quienes solicitaron préstamos los destinó a comprar alimentos o mercadería.
Préstamos para llegar a fin de mes
El relevamiento indica que el 37,8% de los encuestados pidió un préstamo a través de una billetera virtual, mientras que el 43% debió recurrir a dos o más fuentes de crédito de manera simultánea para cubrir sus necesidades.
Entre los principales destinos del dinero obtenido mediante préstamos aparecen la compra de mercadería y alimentos, con un 48%, y la cobertura de imprevistos, con un 43%. Solo el 11% señaló que utilizó esos fondos para adquirir bienes durables, como electrodomésticos o equipamiento para el hogar.
Gonzalo Assusa, codirector del proyecto, explicó que el actual escenario presenta características diferentes a las de otras crisis económicas. Según planteó, aunque no se produjo un incremento del desempleo de la misma magnitud que en otros períodos, existen señales vinculadas con la capacidad de consumo y las estrategias que adoptan los hogares.
Emilia Schaigorodsky, integrante del equipo de investigación, remarcó que contar con datos permite dimensionar una situación que hasta ahora podía percibirse solamente como una sensación entre los hogares.
El peso de las tarjetas de crédito
El uso de las tarjetas de crédito también aparece como uno de los principales mecanismos utilizados para financiar los gastos. El estudio determinó que el 46% de los encuestados tiene comprometido un tercio o más de sus ingresos mensuales en el pago del último resumen.
A su vez, el 53% de quienes utilizan tarjetas señaló que las emplea para comprar alimentos. El dato muestra que el financiamiento mediante crédito alcanza gastos básicos de los hogares y no solamente consumos considerados extraordinarios.
El atraso en el pago de obligaciones también presenta niveles elevados. De acuerdo con el relevamiento, 7 de cada 10 cordobeses registran retrasos en al menos un rubro, entre ellos impuestos, servicios o tarjetas. Además, el 51% acumula atrasos en tres o más categorías de manera simultánea.
Más trabajos y menos previsibilidad
Los investigadores también detectaron niveles de pluriempleo superiores a los registrados por las estadísticas laborales tradicionales. La combinación de un empleo con changas, venta de productos o prestación de servicios aparece como una estrategia utilizada para complementar los ingresos.
Juana Garabano, integrante del equipo, señaló que esta situación alcanza también a profesionales y empleados públicos que, pese a contar con una ocupación principal, recurren a actividades adicionales para completar sus ingresos.
Otro de los factores identificados es la irregularidad en la percepción del dinero. Cuatro de cada 10 cordobeses reciben sus ingresos de manera diaria, semanal o irregular, una característica que dificulta la planificación de gastos fijos y puede impulsar el recurso al crédito o la postergación de pagos.
Mujeres y jóvenes, entre los sectores más afectados
El relevamiento encontró diferencias según género y edad. Las mujeres presentan mayores niveles de atraso en los pagos: el 33% tiene vigentes al menos dos obligaciones con mora, frente al 20% registrado entre los varones.
Los jóvenes de hasta 35 años también aparecen entre los grupos con mayores dificultades financieras. En este segmento, los investigadores señalaron que el costo de los alquileres representa una proporción significativa de los ingresos y puede favorecer un endeudamiento temprano.
El equipo de la UNC vinculó esta situación con la combinación entre alquiler, gastos de cuidado y una etapa laboral en la que muchas personas todavía están consolidando sus ingresos.
El desafío de reducir el endeudamiento
Para los investigadores, las causas del deterioro de la situación financiera de los hogares tienen componentes estructurales que requieren respuestas macroeconómicas. Al mismo tiempo, plantearon la necesidad de generar herramientas que permitan reducir el nivel de endeudamiento de las familias.
Entre las alternativas mencionadas aparecen políticas de desendeudamiento y medidas vinculadas con el acceso a la vivienda. El objetivo sería reducir el peso que tienen los gastos básicos sobre los ingresos disponibles.
El proyecto fue financiado por el Observatorio Social y Cultural para el Desarrollo Sostenible de la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNC y reúne a investigadores e investigadoras de las facultades de Ciencias Sociales, Ciencias Económicas, Filosofía y Humanidades, Ciencias de la Comunicación y Artes.
Actualmente, el equipo continúa con estudios cualitativos para analizar cómo los hogares gestionan sus economías y cómo se desarrollan los procesos de endeudamiento familiar.


