La iniciativa establece medidas obligatorias para instalar, fijar, mantener y controlar estructuras deportivas y recreativas en espacios públicos y privados.

La Ley Joaquín avanzó este martes en la Cámara de Diputados de la Nación luego de que la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes emitiera dictamen por unanimidad. El proyecto busca establecer medidas obligatorias de seguridad para prevenir accidentes vinculados con estructuras deportivas y recreativas.

La iniciativa ya había recibido el respaldo de la Comisión de Deportes el 30 de junio, cuando obtuvo 29 firmas. Con el nuevo dictamen, quedó en condiciones de ser debatida en el recinto de la Cámara baja.

El proyecto fue presentado por la diputada nacional Luciana Potenza, de Unión por la Patria, y surgió a partir de la muerte de Joaquín Stefano Gatto, un niño de 12 años que falleció en enero de 2026 luego de que un arco de fútbol cayera sobre él durante un campamento en Junín de los Andes, provincia de Neuquén.

Qué establece la Ley Joaquín

La propuesta plantea la obligatoriedad de adoptar medidas de seguridad para la instalación, sujeción, mantenimiento y control de arcos de fútbol, hockey, handball y rugby, además de aros de básquet, postes de redes de vóley y juegos instalados en plazas.

Las disposiciones alcanzan tanto a espacios públicos como privados y contemplan a instituciones que cuenten con equipamiento deportivo o recreativo. El objetivo es reducir los riesgos asociados a estructuras que puedan desplazarse, caer o encontrarse en condiciones inadecuadas.

El proyecto apunta además a proteger a niños, niñas y adolescentes, así como a todas las personas que utilicen este tipo de instalaciones. La iniciativa busca establecer un criterio común de prevención frente a accidentes que pueden producirse durante actividades deportivas o recreativas.

El caso de Joaquín Gatto

Joaquín Gatto tenía 12 años y era oriundo de Ramos Mejía. El 4 de enero de 2026 participaba de un campamento junto a un grupo de exploradores del Colegio Don Bosco de Ramos Mejía, que se encontraba en un predio de la Orden Salesiana en Junín de los Andes.

Según la investigación del Ministerio Público Fiscal de Neuquén, alrededor de las 11:30 el niño se encontraba jugando en el sector destinado al campamento cuando se balanceó sobre uno de los travesaños de un arco de fútbol. La estructura cedió y cayó sobre su pecho.

La fiscalía sostuvo que el arco no estaba correctamente sujeto al suelo. El elemento tenía aproximadamente 7,40 metros de largo, 2,40 metros de alto y un peso estimado de 160 kilos. Joaquín sufrió lesiones de extrema gravedad y falleció el 6 de enero.

En junio, el Ministerio Público Fiscal neuquino formuló cargos contra H.F.C., señalado como director del establecimiento del que dependía el predio. La acusación sostiene que habría incumplido los deberes de cuidado relacionados con los arcos instalados en el lugar. La investigación judicial continúa.

Un proyecto que busca prevenir nuevos accidentes

Después de la muerte de su hijo, la familia de Joaquín impulsó la iniciativa legislativa bajo el lema “Que el juego no cueste la vida”. El proyecto busca que los espacios destinados al deporte y la recreación cuenten con estructuras seguras y controles sobre sus condiciones de instalación y mantenimiento.

Durante el tratamiento inicial en la Comisión de Deportes, Luciana Potenza destacó el trabajo conjunto entre legisladores de distintos bloques para avanzar con una propuesta cuyo objetivo es que los espacios de juego sean seguros.

Ahora, con el dictamen de la Comisión de Familias, Niñez y Juventudes, la iniciativa quedó habilitada para continuar su recorrido legislativo y ser tratada por el pleno de la Cámara de Diputados.

La aprobación del proyecto en el recinto requerirá posteriormente continuar con el trámite legislativo correspondiente antes de convertirse en ley nacional.

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