Tras crecer 0,7% entre enero y marzo, la actividad habría retrocedido entre 0,5% y 1% en el segundo trimestre. El consumo, la inversión, la industria, la construcción y el comercio aparecen entre los principales sectores afectados.
La economía argentina habría sufrido una contracción durante el segundo trimestre de 2026, en un resultado que sorprendió a los analistas y se ubicó muy por debajo de las expectativas que existían a comienzos de julio.
De acuerdo con las proyecciones de cinco consultoras privadas, el PBI habría retrocedido entre 0,5% y 1% en términos desestacionalizados respecto del primer trimestre. El dato contrasta con la expansión de 0,6% que los analistas habían previsto para ese período en el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de junio.
La economía había comenzado el año con una expansión de 0,7% trimestral entre enero y marzo y un crecimiento interanual de 2,3%, según los datos publicados por el Indec. Sin embargo, el desempeño de abril, mayo y junio habría marcado un cambio en la tendencia.
Las nuevas estimaciones del REM se conocerán este jueves 6 de agosto, mientras que el Indec difundirá el dato oficial del PBI del segundo trimestre el 17 de septiembre.
Las proyecciones privadas
Entre las estimaciones relevadas por Bloomberg, Invecq calcula una caída trimestral de 0,6%, una proyección que también sostuvo el economista Santiago Bulat.
Fernando Marull, de FMyA, anticipó un escenario más negativo, con una contracción de 1% desestacionalizada frente a los primeros tres meses del año. Según su análisis, el deterioro está concentrado principalmente en sectores como la industria, la construcción y el comercio.
Salvador Vitelli, de Romano Group, presentó la estimación más optimista, con una baja de 0,5% trimestral, aunque proyectó todavía un crecimiento interanual de 1,5%.
Por su parte, Lorenzo Sigaut Gravina, de Equilibra, calculó una contracción de 0,8% desestacionalizada y un crecimiento interanual de apenas 1%. Para el economista, la actividad habría regresado a niveles similares a los registrados durante buena parte de 2025.
“La actividad económica en el segundo trimestre sorprendió a la baja”, sostuvo Sigaut Gravina, quien advirtió que el crecimiento acumulado durante el primer semestre quedaría lejos de las expectativas iniciales de una expansión anual del 3%.
Una economía a dos velocidades
El principal contraste aparece entre las actividades vinculadas a los recursos naturales y el resto de la economía.
Según Sigaut Gravina, el agro, la minería y la energía mantienen dinamismo, mientras que la industria, la construcción y otros sectores vinculados al mercado interno permanecen estancados o directamente en retroceso.
El economista señaló además que la demanda interna continúa frenada, mientras que sectores como la construcción se encuentran afectados por las condiciones del tipo de cambio y la falta de dinamismo general de la economía.
El escenario también tiene impacto sobre el mercado laboral. “El empleo privado formal de calidad se sigue destruyendo por goteo”, señaló Sigaut Gravina, al advertir que los puestos que aparecen como reemplazo corresponden en muchos casos al monotributo o a la informalidad, con ingresos inferiores.
Consumo e inversión, en retroceso
La consultora EcoGo también proyectó una contracción de 0,6% desestacionalizada frente al primer trimestre y una caída interanual de 0,8%.
Desde el enfoque de la demanda, el dato muestra un comportamiento desigual: las exportaciones fueron el principal sostén, mientras que el consumo y la inversión se contrajeron.
Según el economista de EcoGo Honorio Zabaleta, las exportaciones crecieron 19,6% interanual y amortiguaron el impacto negativo de la caída del consumo y la inversión, junto con un descenso de las importaciones.
En la comparación interanual, el sector de bienes mostró un crecimiento cercano al 3,2%, mientras que los servicios tuvieron un desempeño mucho más débil.
El empleo también muestra señales de estancamiento
La eventual contracción de la actividad se produce en paralelo con un mercado laboral que no logra recuperar dinamismo.
Los participantes del REM de junio estimaron una tasa de desocupación de 7,7% de la Población Económicamente Activa para el segundo trimestre. La proyección representa un aumento de 0,1 punto porcentual respecto de la encuesta anterior.
De confirmarse, el desempleo se ubicaría apenas 0,1 punto por debajo del registrado durante el mismo período de 2025.
El dato oficial sobre la evolución del PBI permitirá determinar en septiembre si la economía efectivamente atravesó una nueva caída trimestral y cuál fue la magnitud del retroceso. Mientras tanto, las estimaciones privadas anticipan un escenario en el que el crecimiento continúa concentrado en algunos sectores, mientras el consumo, la inversión y buena parte de la actividad vinculada al mercado interno siguen sin despegar.


