El exlegislador y expresidente de la Legislatura de Córdoba enfrenta desde este lunes un juicio por la muerte de la docente Alejandra Bengoa y las graves lesiones sufridas por dos adolescentes en el choque ocurrido en 2022. La fiscalía sostiene que hubo una conducta imprudente, mientras que las querellas buscan agravar la acusación y la defensa reclama la absolución.
Con fuertes medidas de seguridad en los Tribunales de Villa Dolores, este lunes comienza el juicio contra el exlegislador provincial Oscar González por la tragedia vial ocurrida hace casi cuatro años en el Camino de las Altas Cumbres, donde murió una docente y dos adolescentes sufrieron graves heridas.
González, de 78 años, llega en libertad al banquillo de los acusados de la Cámara del Crimen de Villa Dolores. Está imputado por homicidio culposo agravado y lesiones culposas agravadas reiteradas, delitos vinculados con una presunta conducta imprudente al volante y que contemplan una pena de entre tres y seis años de prisión.
El debate estará a cargo del juez unipersonal Santiago Camogli, mientras que la acusación será sostenida por la fiscal Analía Gallaratto, quien tuvo a su cargo la investigación desde el inicio.
La fiscalía sostiene que González actuó con una conducta imprudente y antirreglamentaria, al perder el control del BMW X1 que conducía, cruzar la doble línea amarilla e invadir el carril contrario. La acusación descarta que haya existido dolo eventual y encuadra el hecho dentro de una conducta culposa.
El choque que provocó la tragedia
El hecho ocurrió el 29 de octubre de 2022, alrededor de las 15.50, sobre la ruta E-34, a la altura del paraje Niña Paula, cerca de Mina Clavero.
González circulaba en un BMW X1 desde Córdoba hacia Villa Dolores cuando, a la salida de una curva y en el kilómetro 10, impactó de frente contra un Renault Sandero conducido por Alejandra Bengoa, de 56 años.
En el vehículo también viajaban la hija de Bengoa y una amiga, ambas de 14 años. Las adolescentes sobrevivieron al impacto, pero sufrieron heridas de extrema gravedad y quedaron con importantes secuelas.
Bengoa murió como consecuencia del choque.
Uno de los principales puntos que deberá determinar el juicio será qué ocurrió en los instantes previos al impacto y cuál fue la maniobra que llevó al BMW a terminar sobre el carril por el que circulaba el Sandero.
La velocidad y el cruce de carril, bajo la lupa
Los peritajes técnicos tendrán un papel central durante las audiencias. El estudio realizado por la Policía Judicial estimó que, al momento del impacto, el BMW conducido por González circulaba a unos 83 kilómetros por hora, mientras que el Sandero lo hacía a aproximadamente 64 kilómetros por hora. La velocidad máxima permitida en ese tramo era de 90 kilómetros por hora.
Sin embargo, para la fiscalía, la velocidad registrada en el momento exacto de la colisión no alcanza para descartar una conducción imprudente durante los instantes anteriores.
La acusación se apoyó también en testimonios de otros conductores que afirmaron haber visto al BMW circular a alta velocidad y realizar maniobras de sobrepaso en un sector donde existía doble línea amarilla.
La reconstrucción del accidente deberá establecer, entre otros aspectos, la trayectoria de ambos vehículos, la mecánica del impacto, las velocidades y la ubicación exacta de los rodados al momento de la colisión.
La querella pide una acusación más grave
Las familias de las víctimas, constituidas como querellantes, buscarán durante el juicio que la conducta atribuida a González sea encuadrada como homicidio simple con dolo eventual.
Esa figura supone una acusación considerablemente más grave y contempla penas de entre 8 y 25 años de prisión.
La querella sostiene que las circunstancias del hecho excedieron una simple imprudencia y que González debía representarse que una conducción de esas características podía provocar un resultado fatal.
La postura de la fiscalía, en cambio, es que se trató de una culpa temeraria. En la elevación a juicio, Gallaratto hizo referencia a una confianza excesiva al conducir y atribuyó al exlegislador una maniobra imprudente que terminó con la invasión del carril contrario.
La defensa apunta a la absolución
El abogado defensor Miguel Ortiz Pellegrini sostendrá que González no cometió delito y solicitará su absolución.
La estrategia de la defensa apunta, entre otros aspectos, a cuestionar la reconstrucción de la mecánica del accidente y a sostener que fue Bengoa quien se cruzó de carril.
De esta manera, uno de los principales debates del juicio estará centrado en determinar cuál de los dos vehículos invadió el carril contrario y qué maniobras realizaron ambos conductores antes del impacto.
Las declaraciones de las sobrevivientes y de otros testigos que circulaban por la zona también serán relevantes para reconstruir lo ocurrido.
Un juicio con impacto político
González era una de las figuras de mayor peso del peronismo cordobés y ocupaba la presidencia de la Legislatura provincial cuando ocurrió el accidente. Por entonces era considerado uno de los dirigentes centrales de la estructura política que gobernaba Córdoba.
El proceso judicial llega casi cuatro años después de la tragedia y tendrá como protagonistas centrales a las víctimas sobrevivientes, los peritos que reconstruyeron el choque y los testigos que estuvieron en la ruta aquel 29 de octubre.
En paralelo, González enfrenta una investigación en la Justicia Federal de Córdoba por presunto lavado de activos y enriquecimiento ilícito, una causa diferente a la que comienza a juzgarse este lunes.
El juicio por la tragedia de las Altas Cumbres tendrá así su principal interrogante en la reconstrucción del accidente: establecer qué maniobra realizó González, por qué el BMW terminó en el carril contrario y si esa conducta debe ser considerada una imprudencia grave o una acción que justifique una acusación penal más severa.

