Siete efectivos de la Policía de Córdoba fueron cesanteados por decisión del Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario, pese a haber sido sobreseídos en la causa judicial vinculada al caso Blas Correas.
Siete agentes de la Policía de Córdoba fueron cesanteados este martes por decisión del Tribunal de Conducta Policial y Penitenciario, que los consideró administrativamente responsables de «faltas gravísimas» relacionadas con los hechos ocurridos el 6 de agosto de 2020, durante el episodio en el que fue asesinado Blas Correas.
Los efectivos fueron citados a la Jefatura de Policía para ser notificados de la sanción disciplinaria, que quedó formalizada en el expediente N° 1034247. La medida se adoptó pese a que los siete habían sido sobreseídos o absueltos en el marco de la investigación judicial que analizó distintas responsabilidades derivadas del caso.
Entre los policías alcanzados por la cesantía se encuentran Natalia Soledad Márquez, Melisa Janet Escalante, Leonardo Alejandro Martínez, Rodrigo Emmanuel Toloza, Diego Norberto González, Ezequiel Eduardo Henot y Emanuel Alejandro Fachisthers.
Una sanción administrativa independiente de la causa penal
La decisión del Tribunal de Conducta sorprendió a los agentes debido a que la resolución administrativa no coincide con el resultado de la causa penal.
Uno de los policías afectados señaló, en declaraciones al medio El Doce, que había sido investigado por los delitos de falso testimonio y encubrimiento agravado, pero posteriormente fue absuelto por la Justicia. Tras esa resolución, retomó sus funciones en 2023 y continuó desempeñándose normalmente dentro de la fuerza.
Sin embargo, el organismo disciplinario resolvió avanzar con la cesantía al considerar que existieron responsabilidades administrativas vinculadas con el accionar de los efectivos durante los hechos ocurridos en agosto de 2020.
El caso Blas Correas
El crimen de Blas Correas, ocurrido el 6 de agosto de 2020 en la ciudad de Córdoba, se convirtió en uno de los casos de violencia institucional con mayor repercusión en la provincia. El joven, de 17 años, fue asesinado por un disparo efectuado por personal policial cuando el vehículo en el que se trasladaba con amigos intentó evitar un control.
La investigación derivó en un proceso judicial que concluyó con condenas para varios efectivos policiales y otros funcionarios, mientras que algunos agentes fueron sobreseídos o absueltos de los delitos que se les atribuían.
La resolución conocida este martes corresponde al ámbito administrativo y disciplinario de la fuerza, por lo que es independiente del proceso penal y de las decisiones adoptadas por la Justicia.


