El economista Diego Coatz advirtió que la estabilidad macroeconómica no alcanza si continúan la caída de la industria, el consumo y el empleo formal. Alertó sobre la situación de las pymes y la concentración económica.

Mientras la economía argentina muestra indicadores de mayor estabilidad macroeconómica, distintos sectores productivos continúan enfrentando dificultades. Así lo planteó el director ejecutivo de Desarrollo Industrial, Diego Coatz, quien advirtió que el crecimiento actual se concentra en actividades como la minería, el petróleo y el agro, mientras la industria, la construcción y el comercio mantienen niveles de actividad inferiores a los de años anteriores.

En declaraciones a Splendid AM 990, el economista señaló que «la economía real está en caída» y explicó que el crecimiento del Producto Bruto Interno (PBI) responde principalmente al desempeño de sectores extractivos, que representan una porción reducida del empleo total.

«La industria cayó casi 6%, el comercio también y la construcción sigue en niveles muy bajos», afirmó Coatz, quien remarcó que estas actividades concentran la mayor parte del empleo formal del país, por lo que el crecimiento de la minería, el agro y el petróleo no alcanza para compensar la pérdida de puestos de trabajo.

Las pymes, entre las más afectadas

El especialista sostuvo que las pequeñas y medianas empresas atraviesan un escenario especialmente complejo debido a la caída del consumo, la disminución del empleo formal y la pérdida del poder adquisitivo.

Según explicó, muchas pymes enfrentan dificultades financieras, problemas para acceder al crédito y complicaciones para sostener su actividad, mientras las empresas de mayor tamaño logran absorber parte del mercado. En ese contexto, advirtió sobre un proceso de concentración económica.

«La pyme tiene menos margen para adaptarse. Cuando la actividad anda mal, el consumo no repunta, los salarios vienen cayendo y el empleo formal también», expresó.

Estabilidad macroeconómica y desafíos para el empleo

Coatz consideró que la desaceleración de la inflación y la estabilidad cambiaria representan avances para la economía argentina, aunque señaló que esos resultados deben complementarse con políticas que impulsen el crecimiento de la producción y la generación de empleo.

«Estamos todos de acuerdo en que la economía tiene que ser estable y ordenada. Pero esa estabilidad tiene que venir acompañada de crecimiento económico y de sectores productivos que generen empleo», afirmó.

También indicó que el desarrollo de actividades como Vaca Muerta y la minería debe generar efectos sobre el resto del aparato productivo para fortalecer el crecimiento económico.

Apertura comercial y demanda interna

El economista cuestionó la estrategia de apertura comercial en un escenario internacional donde numerosos países aplican políticas de protección para sus industrias mediante subsidios, beneficios impositivos y líneas de financiamiento.

Asimismo, sostuvo que el principal desafío para la economía argentina continúa siendo la recuperación de la demanda interna.

«Cuando el mercado no crece, cualquier importación afecta mucho más. La prioridad tiene que ser volver a poner en movimiento la economía, recuperar el consumo, el crédito y los salarios», explicó.

Finalmente, propuso implementar medidas de financiamiento y alivio tributario para las pymes, especialmente aquellas vinculadas a las cadenas de valor de la minería, la energía y el agro, y advirtió que la estabilidad macroeconómica por sí sola no garantiza una recuperación del empleo.

«Si la industria sigue perdiendo miles de puestos de trabajo por mes y el comercio no se recupera, esa estabilidad se convierte en un riesgo porque la gente no percibe mejoras en sus ingresos», concluyó.

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